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Entre carencias y destrucción, Comedor Comunitario no dejó de operar durante “Odile” en CSL

viernes 14 septiembre 2018 | Por: Gerardo Esquerre Tizón | Los Cabos Entre carencias y destrucción, Comedor Comunitario no dejó de operar durante “Odile” en CSL

Asentados en la invasión “Real Unidad”, la familia Benítez Gamiño albergó a más de cincuenta personas tras el paso del devastador huracán en Septiembre del 2014

Cabo San Lucas (CSL), Baja California Sur.- El huracán “Odile” se recuerda entre los habitantes de Los Cabos como la peor catástrofe en la historia reciente, y hay quienes aún lo recuerdan como una de las etapas más difíciles de sus vidas, y tal es el caso de quienes menos tienen, que en medio de la destrucción, no tuvieron otra opción más que ayudar y acompañar a otros en desgracia. 


Tal es el caso de Sotero Benítez y su señora esposa, Mirtha Gamiño Ramírez quienes hace cinco años fundaron un comedor comunitario en el asentamiento irregular “Real Unidad” de Cabo San Lucas, con la finalidad de brindar alimento a niñas y niños de escasos recursos; fue ese 14 de septiembre, en medio de los restos que había sido su vivienda y el comedor, en donde “doña Mirtha”, refugió a más de cincuenta personas, que incluso, en la psicosis generada por la tormenta, algunos optaron por robar, lo poco que quedaba. 


“Todo estuvo destruido y la verdad pues yo me fui a la casa de mi hijo pero aquí se quedaron muchas personas y cuando vinimos, había gente refugiada porque se destapó todo; unos se metieron a robar y otros a refugiarse del sol y del agua, si pasamos momentos muy difíciles. Había gente refugiada, atendiéndolos porque se habían quedado sin nada y ahí estábamos haciéndonos compañía todos”, cuenta la señora. 


Pasaron los días en espera de apoyo y no fue hasta diez días después, cuando en abundancia llegó la ayuda, que quiso resaltar Gamiño Ramírez, fue de parte, de ciudadanos. “Como a la semana y media, empezó a llegar mucha ayuda; gracias a Dios mucha gente fue beneficiada con alimento, la leche para los niños, pañales. De todo hasta ropa, y sí hubo mucha ayuda, pero de todos los ciudadanos”. 


Dice al recordar aquella noche de Septiembre del 2014, que todos “sus niños”, que llegaban a comer tres veces por semana a su casa, están bien, y esa, es, fue y será, siempre su preocupación principal,“Uno pues ya está grande pero pensábamos en los niños, como quiera uno ya vivió pero los niños que se quedaron sin nada, sin techo, pero todo bien, Dios los cuidó la verdad”, finalizó. 


Se estima que “Odile”, destruyó alrededor de seis mil viviendas de material endeble, la mayoría ubicadas en asentamientos irregulares como es el caso de “Real Unidad”, en Cabo San Lucas.