Michelle Valdez

Gran tribuna

02/05/2018 13:59 Por: Jesus Chavez

· Conversaciones con diablo · Hoy les comparto una reseña de un concierto celebrado en el auditorio nacional con uno de los cantantes más famosos de Latinoamérica

 

Medias verdades y mentiras a media en el tema de las monerías. Y esto es botín para los políticos que con mucho garbo hablan del tema para congraciarse con el votante. Hay mentiras cuando se esconden los vivales que con un cachete se declaran anti mineros y con el otro favorecen a mineras ya establecidas y contaminadoras como la Testera de lo que hoy informa este matutino. 

 

Y muchas verdades entre las cuales esta qué hay personajes como la extranjera Cristina Walton que tiene vastos recursos avocados a la minería cubiertos con el halo de la investigación. Y para que esto se clarifique las instancias oficiales no deben tolerar a esta gente que engaña y miente...

 

El grupo renacimiento conformado por connotados personajes de la sociedad sudcaliforniana, nos abordaron ayer en su sede que es la esquina de Esquerro y 16 de septiembre en donde toman café. Nos pidieron que comentáramos que están listos y dispuestos para la participación política. Piden en pocas palabras que los tomen en cuenta. Tienen capacidad y sin duda que servirán de muchos. El que lleva la voz cantante aquí es el general Ángel Cesar Amador Soto. Animo...

 

Y hablando de gente buena expresó mi más sentido pésame a la familia Ayala Yamuni por el sensible fallecimiento de uno de sus más preclaros integrantes. Me refiero a Germán. Un abrazo para todos...

 

·        Luis Miguel…uno de los cantantes más famosos de Latinoamérica

Tres horas de espectáculo y tras cantar más de cuarenta de todos  sus éxitos, Luis Miguel se despide de su público. Es la noche de este sábado 28 de abril. Y el último concierto en el auditorio nacional de la serie internacional “Mexico por siempre” donde provoca una seducción total, largamente anunciada.

 

Todo comienza en el Coso de Reforma. A las ocho treinta y cinco de la noche, más de diez mil gargantas estallan en un solo grito al recibir al Sol, que aparece después de la lluvia que minutos antes inundó la ciudad de los palacios. Un estallido de aplausos, gritos, piropos, lo recibe.

 

Vestido con un traje negro, corte inglés. Y con camisa blanca, zapatos de charol y acompañado de ocho músicos, así como de tres coristas, inició con las canciones “Si te vas”, “Tú sólo tú”, “Amor, amor, amor” y “Devuélveme el amor”.

 

Antes de las nueve saluda al público y confiesa. Tengo en la vida dos grandes amores: la música y ustedes. Es mi gente mis fans, que me han dado todo en estos treinta y seis años. Los quiero. Los amo.

 

En los linderos de sus cincuenta años esta noche Luis Miguel desmitifica a sus detractores. Luce delgado. Y hace de su voz lo que quiere. Elegante al mil, canta  boleros, baladas, rancheras, pop. Una mezcla espléndida que impregna de amor. Indudable que a esta cita El Sol llegó enamorado. En las tres horas de show lanzó señales a un lugar muy específico en la primera fila

 

Ese Amor de Luis Miguel que irradio a todos. A una muchedumbre de pobres y ricos. Lanzó besos desde la última fila. Hasta los encumbrados de la zona VIP. Advierte  y agradece la presencia de niños. Le acercan una bebe que le obsequia una rosa roja.

 

Cuando concluye una canción se toma tiempo para observar el escenario. Disfrutar a su gente

Los fans atraviesan generaciones. Presentes y mezclados en esa masa humana: viejitos, sesenteros ochenteros, millennials y niños que disfrutaron de un ídolo que Baila, actúa, danza, salta, y brinca.

 

-Su pasito, no falto. Y levantó alaridos: sube la rodilla y mueve la pierna. Salto en varias ocasiones y corrió por el escenario. Un astro en el universo que lució alegre, sonriente, amable, cariñoso, coqueto, sensual y bailador.

 

A las nueve y media deja el saco y queda con un chaleco y corbatín. Y sigue con su amplio repertorio.sentado sobre un banco, interpreta “No sé tú", el segundo éxito de su disco "Romance".”Un hombre busca a una mujer", "Cuestión de piel", "Oro de ley", "Esa niña", "Amante del amor", "Más allá de todo", "Fría como el viento", "Tengo todo excepto a ti", "Hoy el aire huele a ti", "Más" y "Sintiéndote lejos"  y más y muchas más.” Hasta que me olvides”

“Yo te necesito”. Tú y yo".

Después de las Díez Luis Miguel comparte reflectores con su pianista Alderete. Expectante y al lado del piano canta e "No me platiques más” para luego deleitar con "La barca" y "La mentira". Después concede minutos de gloria al saxofonista. Y al término se enciende otra vez ese Auditorio. Y de nuevo el paroxismo. Ahí está el mariachi Luis  Miguel se planta en medio de cuatro violines. Atrás esta una gigantesca bandera nacional. Y acompañado 14 elementos del Mariachi Vargas de Tecalitlán que ejecutaban "La fiesta del mariachi" y "La llamarada". Entre canción y canción pregunta ¿Una más con mariachi? Y la respuesta afirmativa no se tarda. Un si, rotundo. Y canta "La Bikina" y "Sabes una cosa". Homenajea a José Alfredo Jimenez y canta sus canciones. Y otras Serenata huasteca", “Soy lo prohibido", "Amanecí en tus brazos" y "El viajero" Y remata con Mi ciudad.

 

·        Un cantante que ha cruzado generaciones que lo mantienen vivo con sus preferencias

La parte alta del espectáculo se da cuando el mariachi se despide. Y el Sol retorna vestido con una camisa negra holgada e interpreta para regocijo de sus fans “Muchachos de hoy", "Ahora te puedes marchar", "La chica del bikini azul", "Isabel" y "Cuando calienta el sol" pusieron de pie a todos. Y empieza la danza de la despedida. Saluda de mano a la primera fila. Regala rosas blancas. Y siguen los saludos. De pronto aparece un gigantón que lo agarra del cinto para que no se caiga. Y de fondo sigue la canción. Después obsequia diez pelotas gigantescas con su nombre. Las patea, para que lleguen a esa muchedumbre que lo despide como al principio, con gritos, con besos y piropos. Y antes de perderse en los camerinos. Grita a todo pulmón. Los amo.

 

Después de las once todo acaba. Sale el río humano. Más de diez mil seres que se deslizan sobre esa ciudad. La misma ciudad del canto. Es un sol con penacho y sarape veteado Que en las noches se viste de charro Y se pone a cantarle al amor. En las tardes con la lluvia

Se baña su piel morena

Y al desatarse las trenzas

Sus ojos tristes se cierran.

 

Y con esto nos despedimos, no olviden hacer el bien y ser felices.

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