Michelle Valdez

En privado

12/05/2018 00:40 Por: Dionicio Lara

· Diputados se desgarran las vestiduras · Para crear la Ley DDD


Las y los diputados, no solamente aplauden el Nuevo Sistema de Justicia Penal, --que por cierto-- asemeja un laberinto de intereses bastardos para empoderar a criminales y de paso empujar aún más a la sociedad  a ese pernicioso y cruel estado de indefensión en que se encuentra, sino que se desgarran sus vestiduras en un intento de elaborar la Ley para de Defensa de los Derechos de los Delincuentes.

 

Y es que, preocupados en alcanzar nuevas posiciones políticas, a las y los diputados, les ha importado un comino el dolor del pueblo dentro de ese nocivo juego que tiene mucho parecido al de Serpientes y Escaleras, donde -lamentablemente-, la sociedad tiene la mala suerte de caer siempre en casillas de cabeza de serpientes, para bajar;  mientras a los delincuentes les corresponden las casillas de escaleras, para subir.

 

Por tanto vale la pena preguntarles a nuestros flamantes legisladores: ¿en  manos de quién está el juego de dados para decidir si los bonos de la justicia bajan, o los derechos de los criminales suben…?

 

La mejor prueba, es que hoy por hoy, hasta el flash de las cámaras de los reporteros lastiman los ojos de los delincuentes. Y es que la por demás benignísima nueva ley, no permite que los criminales salgan a la luz pública tal cual son.

 

Es decir, de acuerdo a la nueva Ley, los criminales  deben ser protegidos.

 

Y con ello, sin duda se crecen y se sienten más fuertes. Y no es para menos, no olvidemos que las rejas son para nosotros; para nuestros hogares, para nuestros negocios, para nuestros bienes. Mientras que Son ellos quienes tienen derecho a disfrutar de la libertad.

 

Brevemente le compartiré lo sucedido recientemente:

Aprovechando las sombras de la noche, esa vez un ladrón se introdujo a un taller mecánico. Al descubrir al delincuente, el propietario del taller acudió inmediatamente para enfrentarlo. En la refriega, el delincuente perdió la vida. Obviamente, el dueño del taller fue encarcelado por defender sus utensilios de trabajo, sus pertenencias, su patrimonio...

 

Pero, ¿si el ladrón hubiera matado al mecánico? Seguramente amparado por esa bendita ley, ahorita ese criminal anduviera libre;  porque, a decir de muchos agentes policiacos: “hoy los detenemos, y mañana de nueva cuenta andan libres…”.

 

Luego entonces, cobijada por nuestros inteligentísimos diputados y diputadas, la modernidad justiciera está despidiendo los peores olores a porqueriza, y emanando fétidos aromas a caño; lo que no dejan de ser perniciosos imponderables  que –por consecuencia- la sociedad entera tendrá que seguir soportando. Y cuyos hechos –sin duda- la obligan a seguir reculando al rincón de la ignominia; a seguir caminando al nefasto apartado de la  humillación, y al doloroso recoveco de la  abyección. Todo eso, mientras aquellos, -los criminales-, se mofan de la justicia y retan al sistema con todo y sus agentes del orden.

 

Y con todo eso, lo único que hacen, es obligar a la sociedad a amotinarse, a manifestarse en turba  para hacerse justicia con su propia mano. Porque solamente “en montón”, es posible que este Nuevo Sistema de Justicia Penal y sus agentes, no actúen en contra de quienes defienden su honor, sus vidas, su patrimonio, sus derechos.

 

Y es que por lo visto, mientras nuestros sabios doctores del derecho no observen esos desaciertos en el NSJP, seguro estoy que seguiremos transitando inmersos en el caos, el desorden y la confusión y ellos, --los doctos-- seguirán colocando al pueblo contra la pared. Entonces, mientras los ministerios públicos, magistrados y jueces  no encuentren el eslabón perdido de la justicia, las esposas seguirán circundando las muñecas de los inocentes.

 

En síntesis, mientras los poseedores de la Toga y el Birrete continúen caminando a tientas, a gatas y a ciegas por ese obscuro sendero de la pasividad, la apatía, el conformismo, y la indiferencia, y no se pronuncien por encender la luz de la justicia, serán los inocentes quienes arrastren las cadenas de la omisión y los grilletes de la intolerancia.

 

--Bonito edificio, -opina el pueblo, al referirse al moderno edificio donde se elaboran leyes.  Y agrega --faltan solo las estatuas.

 

 --¿Para quienes? –les pregunto.

 

--Para cada una de las y los diputados –me dicen, con sardónica sonrisa.

 

Luego entonces, descubro que el cubilete está en manos de los diputados.

 

¡Pero los dados, están en poder de los delincuentes!

 

Cuestión de tiempo.

 

·        Veredas Políticas

Hace bien el candidato del Partido Revolucionario Institucional, Juan Alberto Valdivia Alvarado, en confirmar, que con el propósito de coadyuvar en el mejoramiento de las condiciones de vida de todos los sudcalifornianos, desde el Senado de la República brindará su incondicional apoyo a los cinco ayuntamientos de la entidad, sin importar el color o signo partidista de su integración; pues a decir verdad, son pocos legisladores federales que  hacen este importante compromiso, y por el contrario, ya ubicados en sus curules o escaños, solamente les importa cobrar el jugoso sueldo.

 

Entonces, lamentablemente derivado de eso,  es que la totalidad de las administraciones  municipales siempre andan de la seca a la meca y en la quinta pregunta en lo que se refiere a la solvencia de sus arcas, cuando la realidad es que en el centro, hay suficientes recursos que no bajan a los municipios, nada más por la abulia, dejación, y  apatía, ya sea de los administradores de los propios ayuntamientos, o bien de los representantes allá en las cámaras.

 

Además, y también es importante destacar que se advierte la afirmación hecha por el mismo abanderado priista, de convertirse en un gestor permanente de recursos y proyectos que aseguren un mayor desarrollo económico y social de nuestra entidad. Y  eso,  ya es mucho decir de alguien, como Juan Alberto Valdivia, que está dispuesto a cumplir como siempre lo ha hecho.

 

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