Michelle Valdez

Continúan las secuelas del anillo de Barragán

16/05/2018 00:16 Por: Redacción Continúan las secuelas del anillo de Barragán

• La arquitecta Federica Zanco habla sobre la polémica desatada por este caso

Ciudad de México.- Luego de la polémica en 2017 por el proyecto de la artista estadounidense Jill Magid, en el que cenizas del arquitecto Luis Barragán fueron transformadas en un anillo y que derivó en la exposición “Una carta llega siempre a su destino”, exhibida en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), la relación entre la Fundación Luis Barragán, con sede en Suiza, y la Fundación de Arquitectura Tapatía Luis Barragán, es “compleja”.

 

Así responde, desde Suiza, la arquitecta Federica Zanco, directora de la Fundación Barragán que posee los derechos de la obra del arquitecto mexicano, Premio Pritzker en 1980.

 

La Fundación suiza lleva a cabo actualmente los trabajos del “Catálogo Razonado de la obra del arquitecto”, un acervo que fue adquirido en 1995 por Rolf Fehlbaum, presidente de Vitra (esposo de Federica Zanco), y que incluye 13 mil 500 dibujos, siete mil 500 fotografías, entre otras piezas.

 

Acerca de este trabajo, Zanco comentó: “Avanzamos lenta pero puntualmente en la preparación de la publicación dedicada a Barragán y sus archivos; el material documental es imponente así como la cantidad de texto y notas que lo acompañan”.

 

En torno de lo que, finalmente, dejó esta exposición que generó tanta polémica, la arquitecta considera que hubo opacidad tanto en el proceso de preparación de la muestra como de su exhibición en el MUAC: “Luego de un año me parece que esa opacidad permanece”.

 

Dado que durante los recorridos por la Casa, el público que intenta hacer fotografías es advertido de que debe pagar un donativo de $500, y de que si utiliza las imágenes con fines comerciales, deberá pagar derechos de autor, no a la Casa, sino la Fundación Barragán, Federica Zanco expresa: “No hemos recibido ni recibimos ningún otro pago por derechos de autor relacionados con fotografías o videos realizados en Casa Barragán que tome y use el público. Nunca se ha pedido o discutido este tipo de condición, ni considerado interferir con el manejo de ninguno de los dueños o responsables de los edificios que sobreviven de Luis Barragán. Si ellos aplican precios o condiciones particulares al público que acude a sus propiedades, tanto para entrar así como para dejarle hacer tomas fotográficas o videos, o realizan otro tipo de actividades, esto lo hacen de su propia iniciativa y bajo su responsabilidad: nosotros no tenemos nada que ver con estas iniciativas ni tenemos informaciones al respecto”, puntualizó.