Noticias de BCS, México y el mundo.

Asociación “Yenekamú” se prepara para celebrar el 110 aniversario del Faro Viejo de Cabo Falso

sábado 14 abril 2018 | Por: Gerardo Esquerre Tizón | Los Cabos Asociación “Yenekamú” se prepara para celebrar el 110 aniversario del Faro Viejo de Cabo Falso

El histórico edificio será rehabilitado por parte de la asociación de personalidades nativas en colaboración con Grupo Pueblo Bonito

Cabo San Lucas (CSL), Baja California Sur.- Domingo Saiza Castro, emblemático profesor retirado de Cabo San Lucas y actual presidente de la asociación “Yenekamú”, principal promotora de los valores y costumbres nativas del municipio de Los Cabos, dio a conocer que están preparando una serie de actividades para celebrar el aniversario 110 del Faro Viejo de Cabo Falso. En primera acción, el histórico inmueble recibirá “una manita de gato”, para mejorar su aspecto y condición. 


“Andamos ahorita preparándonos para un festejo más de un aniversario más del Faro Viejo de Cabo Falso; Ahorita la Asociación Yenekamú nos estamos organizando para ir a hacer una limpieza general dentro del faro y ajustar las puertas porque si queremos tener un aspecto diferente a los pasados eventos”. 


El profesor Saiza comentó que además de mejorar las instalaciones, el antiguo “faro viejo”, ubicado en el cerro más al sur de la península de Baja California tendrá una galería de imágenes en su interior y que gracias al apoyo de Grupo Pueblo Bonito, el edificio cuenta con mejoras que ofrecen seguridad a sus visitantes. Recordemos que este inmueble se encuentra dentro de la propiedad del consorcio hotelero. 


“Queremos poner fotografías y contar una historia gráfica dentro del faro que ya se puede entrar con seguridad y esto es gracias al apoyo de Grupo Pueblo Bonito que nos apoyó con el cambio de losa, hay que reconocerles eso y seguir adelante todos en comunidad. Es el 113 aniversario de nuestro Faro Viejo y queremos tenerlo bonito y agradable para que la gente se sienta bien”. 


El Faro Viejo de Cabo Falso fue edificado en 1896 durante la época del porfiriato por el ingeniero español Joaquín Palacios Gómez. Su torre, de diez metros de altura, contó con un destellador giratorio de luz blanca de una frecuencia de 4 segundos con alcance de diez millas náuticas, energizado con gas de petróleo.