Noticias de BCS, México y el mundo.

Un viaje al ritual huichol

miércoles 19 octubre 2016 | Por: Independencia | Cultura Un viaje al ritual huichol

CIUDAD DE MÉXICO. Convertir en materia lo que la mirada registra. Hacer de la imagen inerte un objeto del ritual. Es la búsqueda de los artistas huicholes. Creadores que en sus máscaras, joyas, objetos de chaquira o t

CIUDAD DE MÉXICO.

Convertir en materia lo que la mirada registra. Hacer de la imagen inerte un objeto del ritual. Es la búsqueda de los artistas huicholes. Creadores que en sus máscaras, joyas, objetos de chaquira o tablas de estambre proyectan su veneración a los dioses prehispánicos. El suyo, es arte que resulta de las fiestas rituales.

De ello da cuenta la exposición Niérika. Archivo Lilly, que se exhibirá en el Centro de la Imagen. A partir de una revisión del archivo del matrimonio John y Colette Lilly, la muestra es una investigación de las relaciones artísticas entre la pareja de fotógrafos estadunidenses que llegaron al país en 1965 y los artesanos huicholes. Con la curaduría de Anahí Luna, Allegra Cordero di Montezemolo y Arden Decker, se propone contraponer la mirada antropológica con el complejo arte ritual del pueblo huichol.
“El archivo Lilly  permite comprender el mundo indígena a partir de las anotaciones diarias que ambos hicieron durante sus viajes a las zonas indígenas. Las fotografías que se exhiben no son de un fotógrafo estadunidense que registra y se va, sino de alguien que estableció una alianza, una amistad con el entorno indígena y muestra en su trabajo el valor artístico y cultural de sus obras”, explicó en entrevista Anahí Luna.
El archivo está integrado por 10 mil diapositivas, 800 carretes de sonido y rollos de cine que suman más de 20 horas filmadas. El material registra las estancias del matrimonio Lilly, de 1965 a 1968, en la Sierra Mazateca y después en Zacatecas, a partir de 1986. De este acervo, la curadora hizo una selección de obras -fotografías, video, periódicos y piezas originales- que documentan la cultura huichol de la segunda mitad del siglo XX. En sala se confrontan fotografías de fiestas rituales, de la peregrinación de los huicholes, de paisajes naturales y de los caminos que conducen a sitios sagrados portando máscaras, tablas de estambre y objetos de adoración. ¿DÓNDE y Cuándo? Niérika. Archivo Lilly se inaugura el 20 de octubre a las 19:00 horas en el Centro de la Imagen. Plaza de la Ciudadela 2, Centro Histórico. Para Luna el conjunto de la obra conforma una memoria del México indígena: “Queremos darle lugar a los artistas huicholes, no sólo mostrar lo que los extranjeros retratan con su mirada exótica, sino cómo los artistas nativos respondieron a este contexto con obras que responden mucho a su cosmovisión”. Cosmovisión centrada, dijo, en la importancia de observar. De entender a la imagen como testigo. Y en la cultura huichol esta idea se engloba en el concepto Niérika. Palabra que deriva del verbo niereya (ver) y que se refiere por igual a la acción de mirar objetos como una pintura o una fotografía. En la exposición el concepto se retoma con la intención de reunir la mirada de los fotógrafos, John y Colette Lilly, con la de los huicholes.
“Niérika habla de esta plasticidad de la imagen expandida hacia todo tipo de soportes materiales. Para los huicholes también referida a la capacidad que adquiere una persona para ver más allá de lo tangible luego de comer peyote porque para ellos el peyote es parte esencial de su cultura del ritual”, detalló.
De las piezas huicholes expuestas destacan las tablas de estambre, elaboradas con una técnica milenaria para reproducir una imagen. Sobre un soporte de madera se dibuja algún elemento sagrado; luego se aplica cera para delinear con estambre de colores la figura. Las composiciones pueden ser tan sencillas como un paisaje o abstracciones que resultan de un sueño. Para los artistas estas tablas igual que las máscaras u otra pieza no son objetos decorativos. Son una suerte de ofrenda: “Los turistas compran piezas pensando en su belleza, y sí lo son, pero en realidad están adquiriendo objetos que resultan de los rituales ancestrales. Esto no se sabe y es importante para que se aprecie su valor real”, concluyó la curadora.