Ariadna Pico, vecina de El Centenario cuestionó las inspecciones de ruido, informó de una amonestación en su contra y solicitó reunirse con Milena Quiroga; el Ayuntamiento había informado una orden de clausura en septiembre
La Paz, Baja California Sur.– Ariadna Pico Rojas solicitó al Ayuntamiento de La Paz aclarar si autorizó nuevamente la operación de un taller vecino a su domicilio, luego de denunciar que las actividades se reanudaron el martes 20 de octubre.
La ciudadana señaló que no ha sido informada sobre la expedición de una licencia de funcionamiento o un dictamen ambiental favorable, documentos que, según las respuestas que había recibido, estaban pendientes.
En una transmisión en vivo realizada a las 9:40 horas desde su vivienda en Ampliación El Centenario, Pico Rojas afirmó que volvieron los ruidos y las emisiones que motivaron sus denuncias por no permitirle un descanso adecuado y provocarle estrés mientras recibe tratamientos.
Explicó que sigue luchando contra el cáncer de mama y que tenía programada una quimioterapia para ese mismo día.
El señalamiento ocurre un mes después de que Amor Fenech, entonces presidenta municipal en funciones, confirmara públicamente que había sido informada de una orden de clausura contra el negocio por falta de permisos. En aquella conferencia, celebrada el 21 de septiembre, no se detalló si la medida ya había sido ejecutada.
Pico Rojas reconoció que desconoce si la situación administrativa del establecimiento cambió desde entonces. Relató que la Dirección de Comercio le había indicado que esperaba el visto bueno de Medio Ambiente para continuar con el trámite de la licencia, pero aseguró que no recibió una actualización antes de observar nuevamente actividades.
La denunciante pidió una reunión con la alcaldesa Milena Quiroga Romero para presentar los documentos reunidos durante el conflicto. También sostuvo que intentó comunicarse con Medio Ambiente y reportó lo ocurrido al comandante de la zona, quien, de acuerdo con su versión, le dijo que no tenía aviso de una clausura.
Uno de sus cuestionamientos se dirige a la inspección de ruido efectuada por personal municipal. Afirmó que impugnó las mediciones porque considera que el equipo y la metodología no se ajustaron a la NOM-081-SEMARNAT-1994.
Añadió que el negocio fue avisado de la visita y que las herramientas utilizadas durante la revisión no correspondían a las condiciones habituales de trabajo que ella había denunciado.
Según su relato, durante la inspección se empleó una herramienta para atornillar, mientras que sus quejas se refieren al ruido de esmeriladoras, cortadoras y compresores. La transmisión no aporta los registros de medición ni el acta de inspección necesarios para contrastar ese señalamiento y establecer si existió una infracción.
La ciudadana también informó que la resolución del Juzgado Cívico le fue notificada 18 días después de su elaboración. Aseguró que el documento contiene una amonestación contra ella por una conducta relacionada con la privacidad de quienes trabajan en el taller, señalamiento que rechazó al sostener que sus grabaciones buscaban reunir pruebas.
El caso se ha tramitado ante Justicia Cívica dentro del reporte ciudadano 586/2026. Después de una audiencia sin acuerdos el 7 de septiembre, Pico Rojas informó que en una segunda comparecencia, el día 17, se ordenó detener actividades mientras se resolvía la falta de licencia. Sus denuncias también abarcan el uso de suelo y presuntos daños en una barda perimetral.
Sobre la compatibilidad del establecimiento, Kenia Cervantes, directora de Gestión Integral de la Ciudad, había afirmado el 21 de septiembre que el uso de suelo era compatible, aunque sujeto a condiciones.
“El hecho de que sea compatible no implica que directamente se puede realizar actividad”, explicó entonces, al anunciar que Medio Ambiente preparaba un dictamen de ruido.
Quien se identificó como arrendatario de uno de los espacios sostuvo en una respuesta previa a este medio que contaba con uso de suelo, alineamiento y capacitación en Protección Civil. En ese momento indicó que la licencia de funcionamiento estaba en trámite.
Pico Rojas afirmó que aún esperaba respuesta a sus impugnaciones contra las mediciones y el uso de suelo. Además de conocer el acuerdo que levanta la medida o al menos, una respuesta municipal actualizada que permita determinar en qué condiciones se retomaron las actividades.
“Yo soy una ciudadana que lo único que quiero es estar tranquila en mi casa”, expresó al solicitar la intervención de Quiroga y explicar el desgaste que representan las gestiones durante su tratamiento.