• El huracán Isaías presenta vientos máximos de 155 kilómetros por hora.
Estado de México. - El huracán Isaías se intensificó
este jueves a categoría 2, con vientos
máximos de 155 kilómetros por hora, mientras se dirige al sur de Estados
Unidos, donde podría tocar tierra entre el viernes y el sábado, advirtió el
Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés).
El fenómeno, el primer huracán
de la temporada del Atlántico, estaba en el último reporte del NHC a 345
kilómetros al norte de Progreso, en México, y 525 kilómetros al sur de la boca
del río Misisipi, mientras se desplaza hacia el noreste a 19 kilómetros por
hora.
“Se espera un fortalecimiento
adicional hasta la primera hora del viernes, e Isaías debe seguir siendo un
huracán peligroso a medida que se acerca a la costa norte del Golfo el viernes
por la noche”, alertó el organismo meteorológico.
¿Cuándo tocará tierra el huracán
Isaías?
El huracán Isaías, que tocará tierra entre Alabama y
Florida la noche del viernes o madrugada del sábado, traerá “vientos dañinos”
en dichos estados, en Misisipi y Georgia, según el pronóstico.
También traerá “fuertes
lluvias” a la costa central del Golfo de en Estados Unidos y “gran parte” del
sureste desde el viernes hasta el fin de semana, con posibles “inundaciones
repentinas y urbanas considerables, junto con inundaciones significativas de
los ríos”, lo que podría también afectar a Carolina del Norte y del Sur.
Ante la llegada del huracán,
el gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció este jueves que alista el
despliegue de más de 12.000 oficiales, incluyendo 5.000 militares de la Guardia
Nacional, ante el próximo impacto del huracán, como categoría 2 o 3, por lo que
también declaró una emergencia en 25 condados del estado.
La gobernadora de Alabama, Kay
Ivey, también decretó una emergencia para 40 condados, mientras que en Florida
hay órdenes de evacuación en los condados de la región del Panhandle, en el
noroeste del estado, que será la más afectada, de acuerdo con la previsión del
NHC.
El huracán Isaías es el
primero de la temporada del Atlántico y que hasta ahora había reportado un
mínimo récord de actividad por el fenómeno de El Niño, que implica aguas más
cálidas de lo usual y más ciclones en el Pacífico, pero menos tormentas en el
Atlántico.