• Johnson agregó que las autoridades estadounidenses están "golpeando" a la red "donde más les duele: su dinero".
Estado de México. - El
embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, afirmó este miércoles
que los “funcionarios corruptos” también son un “objetivo” del Gobierno
estadounidense en su nueva ofensiva contra una red de casi cincuenta líderes y
facilitadores del Cartel de Sinaloa.
Johnson destacó las sanciones
impuestas el martes por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del
Departamento del Tesoro estadounidense contra el líder del Cartel de Sinaloa,
Ismael Zambada Sicairos, alias Mayito Flaco, y una red de 21 personas y 25
entidades.
Según el embajador, los casi
50 objetivos “muestran lo que significa ir contra toda la red”.
“No solo contra los líderes,
sino también contra los traficantes, lavadores de dinero, empresas fachada y
funcionarios corruptos: todos los que mantienen operando a estas organizaciones
terroristas son un objetivo”.
Johnson agregó que las
autoridades estadounidenses están “golpeando” a la red “donde
más les duele: su dinero”.
Además, recordó que EE.UU.
ofrece recompensas de hasta cinco millones de dólares por información que
conduzca al arresto o condena de Alfonso Arzate García, alias
Aquiles; René Arzate García, alias La Rana, o Juan José Ponce Félix, alias El
Ruso.
“Quienes lideran estas redes,
se benefician de ellas o facilitan sus operaciones no tienen dónde esconderse”.
En la acusación de EE.UU.,
también aparecen exfuncionarios mexicanos, como Carlos Torres, exdiputado y
exesposo de la actual gobernadora del estado norteño de Baja California, Marina
del Pilar.
Entre los señalados figuran
además Rafael Buenrostro Martín, exfuncionario aduanal y exasesor legislativo
del gobierno de Baja California, y a Pedro Ariel Mendívil García, exdirector de
Seguridad Pública de Mexicali.
La acusación llega casi cinco
meses después de que Estados Unidos señalara a diez funcionarios del Gobierno
de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, de proteger
las operaciones del cartel a cambio de sobornos millonarios.
A finales de abril, el
Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó formalmente a Rocha Moya y a
otros nueve funcionarios y exfuncionarios de ese estado, como el entonces
alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; el senador Enrique Inzunza Cázarez;
el vicefiscal Dámaso Castro Saavedra, y exmandos de seguridad de Sinaloa.