• El Grand Canyon Wolf Recovery Project alertó que penas quedan 317 lobos grises mexicanos en libertad.
Estado de México. - El
presidente de Estados Unidos, Donald Trump,
firmó una orden ejecutiva que
instruye al secretario del Interior, Doug Burgum, a determinar si los lobos
grises y los lobos grises mexicanos cumplen
con los criterios para retirarles las protecciones contempladas
por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
La medida establece un plazo
de 90 días para que Burgum tome una decisión, como parte de los esfuerzos de la
administración para apoyar a los rancheros que denuncian ataques de lobos
contra su ganado.
Durante su primer mandato,
Trump ya había ordenado retirar a los lobos grises de la lista federal de
especies en peligro de extinción, pero un tribunal
anuló posteriormente esa medida.
La nueva orden provocó
críticas de organizaciones conservacionistas. Greta Anderson, subdirectora de
Western Watersheds Project, afirmó en un comunicado que el impacto de los lobos
en la industria ganadera “palidece” en comparación con los efectos de los
recientes acuerdos comerciales impulsados por el mandatario y con los desafíos
que enfrenta la ganadería en el Oeste de EE.UU. debido a las condiciones
climáticas cambiantes.
Las organizaciones defensoras
de los lobos han señalado que los ganaderos pueden recibir una compensación por
las pérdidas causadas por la depredación de lobos a través de programas
estatales y federales.
Asimismo, los departamentos
estatales de vida silvestre financian medidas para mitigar los conflictos, como
el retiro de animales muertos y la vigilancia de los rebaños durante el
pastoreo, que pueden ayudar a reducir los comportamientos de habituación.
Según cifras del Grand Canyon
Wolf Recovery Project, apenas quedan 317 lobos
grises mexicanos en libertad. Esta población enfrenta
importantes desafíos genéticos, por lo que sus defensores advierten que
debilitar las protecciones federales podría poner en riesgo décadas de
esfuerzos de recuperación.
“El problema no son los lobos
mexicanos, sino el enfoque de la administración para resolver los supuestos
conflictos. Si la administración realmente quisiera apoyar a los ganaderos,
daría prioridad a aumentar la financiación de iniciativas no letales para crear
soluciones duraderas”, señaló Regan Downey, directora de educación y defensa
del Wolf Conservation Center.