• Dice que depende de cada quién hacer caso a los llamados de austeridad, ya que "a cada quién lo evalúa el pueblo".
Estado de México. - La
presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la mayoría de los integrantes de la
Cuarta Transformación atiende sus llamados a conducirse sin lujos ni
excentricidades y señaló que, en los casos de quienes se aparten de los
principios del movimiento, corresponderá al pueblo evaluar su comportamiento.
Durante su conferencia
matutina de este miércoles, la mandataria fue cuestionada sobre los llamados
que realizó a funcionarios y políticos para mantener una conducta acorde con
los principios de austeridad que reivindica su movimiento.
Señaló que el mensaje va
dirigido a todos, agregando que no hace distinción de partidos, pues “se debe
gobernar con humildad, con sencillez, sin extravagancias” y “cercanos al
pueblo”.
Asimismo, agregó que “depende
de cada quién” hacer caso a los llamados de austeridad, ya que “a cada quién lo
evalúa el pueblo”. También agregó que la gran mayoría de su movimiento se
comportan de esa manera.
“Quien no lo haga el pueblo lo
va a sancionar”, afirmó la mandataria. “Es para todas y todos los que quieren
hacer política, no es solo para todos los de Morena”.
La declaración se produce
después de que distintas figuras de su movimiento han enfrentado
cuestionamientos por viajes, gastos y conductas que generaron críticas
sobre su congruencia con los principios defendidos por la Cuarta
Transformación. El tema volvió a estar presente durante su segundo Informe de
Gobierno, cuando Sheinbaum contrastó a su administración con gobiernos
anteriores.
Ayer aseguró que durante
décadas se utilizaron recursos públicos para “excentricidades”, una práctica
que, sostuvo, terminó con la llegada de la Cuarta Transformación y debe
mantenerse de esa manera.
La mandataria insistió en
distintas ocasiones en que “el poder debe ejercerse con humildad” y llamó a los
integrantes de Morena y a los servidores públicos emanados del movimiento a
evitar prácticas que puedan interpretarse como ostentación.
“Que nadie se equivoque: en el
movimiento no hay rompimiento ni divisiones”, afirmó al cierre de su mensaje el
martes, después de meses de controversias protagonizadas por diferentes figuras
del partido y reacomodos entre algunos de sus principales miembros.