• La renovación prolonga otros seis meses la estrategia con la que se busca evitar que el encarecimiento de combustibles se traslade a otros productos y servicios.
Estado de México. - El
gobierno federal y representantes del sector gasolinero renovaron este lunes el
acuerdo para establecer un tope de 27 pesos por litro de diésel, además de
mantener por debajo de los 24 pesos el precio de la gasolina.
La presidenta Claudia
Sheinbaum anunció a través de un mensaje en sus redes sociales que formalizó el
convenio durante una reunión con representantes del sector en Palacio Nacional,
luego de que autoridades y empresarios alcanzaran el acuerdo para extender la
estrategia el pasado 20 de agosto.
“Renovamos el acuerdo
voluntario con gasolineros para combatir la inflación y la carestía en apoyo a
la economía y el bienestar de las familias mexicanas”, señaló la mandataria.
La renovación prolonga otros
seis meses, hasta febrero de 2027, la Estrategia Nacional para Estabilizar el
Precio de la Gasolina Regular y el Diésel, con la que el Ejecutivo busca evitar
que el encarecimiento de los combustibles se traslade a otros productos y
servicios.
El pacto mantiene la gasolina
regular por debajo de los 24 pesos por litro, mientras que el límite de
referencia para el diésel queda en menos de 27 pesos, frente a los 28 pesos
establecidos en abril pasado, cuando el gobierno y los empresarios alcanzaron
un acuerdo extraordinario ante el incremento de los precios internacionales del
petróleo.
En las franjas fronterizas,
los precios serán menores debido, entre otros factores, a la aplicación de una
tasa reducida del 8% del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
El convenio tiene carácter
voluntario, por lo que no establece un precio máximo obligatorio para todas las
estaciones de servicio, que pueden presentar diferencias dependiendo de sus
condiciones operativas, ubicación y costos logísticos.
La estrategia para la gasolina
regular comenzó en febrero de 2025 y desde entonces ha sido renovada
periódicamente por el gobierno y los principales representantes del sector.
Además de contener los
precios, las negociaciones entre autoridades y empresarios han incluido la
reducción de las comisiones cobradas por pagos con tarjetas y otros medios
electrónicos, la simplificación de trámites, el combate al mercado ilícito de
hidrocarburos y medidas para mejorar las cadenas de suministro.
El gobierno ha utilizado
también los estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS)
como una herramienta para amortiguar las variaciones internacionales en los
precios de los combustibles.
La renovación se produce
después de varios meses de volatilidad en los mercados energéticos
internacionales, que llevó al Ejecutivo a reforzar los mecanismos para impedir
que los aumentos del petróleo y sus derivados repercutieran directamente en los
consumidores.
Sheinbaum ha defendido estos
acuerdos como una forma de mantener bajo control uno de los componentes que
pueden trasladar aumentos de precios al resto de la economía, particularmente a
través de los costos del transporte de mercancías.