• UBS atribuye parte del salto al auge de la inversión en IA de EE.UU. y al papel de México como ensamblador y exportador de tarjetas y servidores.
Estado de México. -
Las exportaciones tecnológicas de México crecieron un 148 % en el
último año y superaron los 163 mil millones de dólares en doce meses, con lo
que ya rebasan al conjunto de las exportaciones de transporte, incluidos los
automóviles, la principal industria del país, según un informe de la firma
suiza UBS Global Research.
El reporte difundido este
jueves analiza si la tecnología vinculada a la inteligencia artificial
(IA) puede sustituir al automóvil como nuevo motor industrial de crecimiento
de México y concluye que el giro exportador es significativo, aunque
no se traduce con la misma fuerza en producción, empleo y valor agregado
nacional.
UBS atribuye parte del
salto al auge de la inversión estadounidense en inteligencia artificial y
al papel que México ha adquirido como ensamblador y exportador de tarjetas
de cómputo y servidores.
La firma suiza señala que
la transformación aparece en la balanza comercial, donde en el último año y
medio, el saldo tecnológico registró un superávit superior a 20 mil millones de
dólares, mientras que el automotor, aunque continúa siendo un
generador de superávit mucho mayor, se ha deteriorado.
El contraste es más marcado en
la actividad interna, pues la producción de computadoras y aparatos
electrónicos avanzó apenas el 1.2 % en los últimos doce meses, pese al
crecimiento de las exportaciones.
En una medición trimestral
anualizada, UBS observa una mejora cercana a un 16 %, pero
todavía “modesta” frente al desempeño externo.
El empleo del sector también
aumentó durante el último año y medio, aunque no lo suficiente para compensar
las pérdidas registradas en la industria automotriz, también afectada por
presiones arancelarias desde Estados Unidos en varios frentes, como
en el acero y el aluminio.
UBS señala como principal
explicación el elevado contenido importado, ya que más de un 95 % de los
insumos utilizados por computadoras y aparatos electrónicos proviene
del exterior, frente a alrededor de un 71 % en el sector automotriz, por
lo que México funciona todavía, en buena medida, como reensamblador de
componentes importados para exportación.
Aun así, la firma estima que
la mejora de unos 23 mil millones de dólares en la balanza tecnológica durante
dieciocho meses equivale al 0.7 % del PIB en términos anualizados y,
tras corregir el efecto de los precios de importación y exportación, a cerca de
0.6 puntos porcentuales.
Eso implicaría que la
tecnología reportó más de la mitad del crecimiento
económico reportado por México en el último año.
UBS añade
que México fue segundo, solo detrás de Taiwán, en ganancia
de participación dentro de las importaciones estadounidenses de computadoras y
aparatos electrónicos, aunque advierte que el avance mexicano responde más al
cambio en la demanda de Estados Unidos que a una mejora de
competitividad.
El reto, concluye la firma,
será elevar el valor agregado doméstico para convertir ese auge exportador en
un motor de crecimiento más amplio.