- Autoridades y concesionarios instalaron una mesa de trabajo para analizar el ajuste solicitado, que podría alcanzar hasta 24 pesos; también se planteó gestionar apoyos para reducir el impacto del combustible
Los transportistas de Los Cabos y autoridades estatales y municipales acordaron establecer una ruta de trabajo para analizar la posible actualización de las tarifas del transporte público, luego de que concesionarios plantearan incrementos de hasta 24 pesos ante el aumento de los costos de operación.
Martín Salinas Seseña, director del Transporte en Baja California Sur, informó que durante una reunión de emergencia participaron representantes del Ayuntamiento de Los Cabos, la Comisión Edilicia de Transporte, transportistas, concesionarios y gremios de taxistas. Como resultado, se determinó continuar el análisis en una nueva reunión programada para el próximo miércoles.
El funcionario explicó que la petición de los transportistas está sustentada en un documento en el que exponen el incremento en el precio de los combustibles y otras condiciones que, aseguran, han elevado sus gastos de operación. Sin embargo, aclaró que la propuesta de 24 pesos corresponde a la solicitud del sector y no representa una tarifa autorizada.
La definición del nuevo esquema deberá considerar las atribuciones de cada nivel de gobierno, así como aspectos relacionados con los derechos de los usuarios. Salinas Seseña señaló que el Estado acompañará los trabajos, pero respetará la autonomía municipal en el proceso de análisis y eventual determinación de las tarifas.
Por su parte, Manuel Zamora, presidente de la Unión de Transportistas de Cabo San Lucas, señaló que el sector acudirá a la siguiente reunión para conocer las propuestas de las autoridades y buscar una solución que permita mantener la operación del servicio sin trasladar de manera desproporcionada los costos al usuario.
Además del aumento tarifario, los transportistas plantearon la posibilidad de gestionar un subsidio al transporte o algún apoyo estatal para reducir el impacto del combustible, que, de acuerdo con el representante del sector, actualmente puede representar alrededor del 50 por ciento de sus gastos de operación.
Aunque todavía no existe una fecha para concluir los estudios ni una nueva tarifa definida, las autoridades prevén que el proceso avance durante las próximas reuniones. Por ahora, quedó descartada la suspensión del servicio de transporte urbano y colectivo que había sido advertida por algunos concesionarios ante la falta de respuesta a sus demandas.
Ante este escenario se busca encontrar un equilibrio entre la viabilidad económica de los concesionarios y la capacidad de pago de los usuarios, especialmente en un municipio donde el transporte público representa un servicio esencial para miles de habitantes.