• Con este anuncio, Sheinbaum descartó asistir personalmente a la ceremonia, pero confirmó que México mantendrá representación en un acto que marcará el inicio del Gobierno de De la Espriella.
Estado de México. - La
presidenta Claudia Sheinbaum descartó este miércoles su asistencia a la toma de
posesión del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, pero
aseguró que su Gobierno enviará una representación oficial, aunque aún no ha
definido qué funcionario asistirá a la ceremonia prevista para este 7 de
agosto.
“Va a ir alguien del Gobierno,
todavía no tenemos determinado quién va a estar ahí, pero habrá alguna
representación”, respondió la mandataria durante su conferencia de prensa
matutina, al ser cuestionada sobre la presencia de México en la investidura del
nuevo jefe de Estado colombiano.
Con este anuncio, Sheinbaum
descartó asistir personalmente a la ceremonia, pero confirmó que México
mantendrá representación en un acto que marcará el inicio del Gobierno de De la
Espriella, ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas
en junio.
La toma de posesión estará
marcada por un inusual contexto político tras la tensa relación entre el
presidente saliente, Gustavo Petro, y su sucesor.
Desde las elecciones, Petro ha
cuestionado públicamente el resultado de los comicios, mientras De la Espriella
suspendió temporalmente el proceso de transición al acusar al Gobierno saliente
de desconocer su triunfo electoral.
La ceremonia, prevista para
este viernes, reunirá a jefes de Estado, representantes gubernamentales y
delegaciones internacionales, entre ellas la de México, aunque hasta ahora el
Ejecutivo mexicano no ha precisado el nivel de la representación que acudirá al
acto.
La decisión de Sheinbaum
mantiene la práctica diplomática de México de participar en los cambios de
Gobierno de la región mediante delegaciones oficiales cuando el jefe del
Ejecutivo no asiste personalmente.
La relación entre México y
Colombia atraviesa una etapa de cooperación en temas como comercio, migración y
seguridad, además de su participación conjunta en mecanismos regionales como la
Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Alianza del
Pacífico, aunque el cambio de Gobierno en Bogotá abre una nueva etapa en los
vínculos bilaterales.