• La presidenta Sheinbaum apuntó que dicho personal de la CIA estadounidense trabaja en nuestro país bajo la Ley de Seguridad Nacional
Estado de México. -
La Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA en
inglés) mantiene personal en México, confirmó la
presidenta Claudia Sheinbaum
Pardo.
En la conferencia matutina de
Palacio Nacional del miércoles 26 de agosto de 2026, Sheinbaum Pardo apuntó que
este personal trabaja bajo lo establecido en la Ley de Seguridad Nacional.
“Hasta ahora sí tienen
personal en México y están cumpliendo con lo que establece la Ley de Seguridad
Nacional”, refirió.
Sobre las investigaciones por
el caso de los agentes de la CIA que habrían tenido operaciones
en Chihuahua sin notificar al Gobierno federal, la mandataria
mexicana dejó en claro que eso le corresponde informar la Fiscalía General de
la República (FGR).
“El caso de Chihuahua pues ya
tiene que informar la Fiscalía (…) Yo no puedo informar por la Fiscalía.
Imagínense si yo anduviera informando por la Fiscalía General, ¿qué dirían? ‘No
hay autonomía de la FGR'”, argumentó.
El 19 de abril de 2026, dos
agentes vinculados a la Embajada de Estados Unidos y dos funcionarios de la
Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Chihuahua murieron en un accidente
vial, cuando regresaban de un operativo contra un laboratorio de drogas en el
municipio de Morelos.
El caso escaló en México tras
las versiones sobre una supuesta participación de la CIA estadounidense en las
investigaciones y acusaciones cruzadas entre el oficialismo y el Gobierno
Chihuahua, encabezado por la panista María Eugenia Campos.
La polémica creció después de
que el Gobierno mexicano afirmara que no tenía conocimiento previo de la
participación de agentes estadounidenses en labores de campo, lo que podría
contravenir la Ley de Seguridad Nacional.
El laboratorio clandestino,
localizado en el municipio de Morelos, Chihuahua, fue descrito por las
autoridades como uno de los mayores complejos de producción de drogas
sintéticas detectados recientemente en el país, con miles de litros de
precursores químicos y equipo especializado para fabricar narcóticos.
El caso ocurre en medio de
crecientes presiones de Estados Unidos para que México refuerce el combate
contra la producción y tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas operadas
por carteles mexicanos.