• La agrupación sostuvo que episodios como el de Ahome muestran un riesgo que, según su versión, se repite en distintos puntos del país
Estado de México. -
La Confederación Nacional de Productores de Papa (Conpapa) denunció
el hallazgo de papa estadounidense, presuntamente ingresada de forma
irregular y abandonada en campos agrícolas de Ahome, Sinaloa, lo que,
advirtió, podría representar un riesgo para los cultivos del país.
La organización detalló en un
comunicado que el producto, de la marca Gold Emblem HT,
variedad Russet y originario de Idaho, Estados Unidos, fue
localizado el 28 de julio a la orilla de las vías del dren y en parcelas
colindantes con el Ejido 20 de Noviembre Viejo y la colonia Rosendo G. Castro,
en el norte del estado de Sinaloa.
El hallazgo fue reportado por
la Asociación de Productores de Papa de Los Mochis (APPLM), tras lo
cual Conpapa presentó una denuncia ante el Servicio Nacional de
Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), al que entregó la
ubicación, fotografías y la información disponible.
Según
la Confederación, Senasica instruyó a la Junta Local de
Sanidad Vegetal del Valle del Fuerte aplicar el protocolo de contención
correspondiente ante el riesgo derivado de la presencia de tubérculo extranjero
en suelo mexicano.
Conpapa aseguró que dejó
constancia notarial de la recolección y eliminación del material y que dio
seguimiento al procedimiento para que puedan iniciarse las denuncias legales
ante las instancias competentes.
La agrupación sostuvo que
episodios como el de Ahome muestran un riesgo que, según su versión,
se repite en distintos puntos del país y puede afectar la sanidad vegetal, la
bioseguridad y el patrimonio fitosanitario de las zonas productoras de papa.
Su presidente, Gildardo
González, afirmó que la respuesta de Senasica fue “inmediata y efectiva” una
vez que recibió la información, pero consideró necesario fortalecer de
manera permanente a la dependencia.
Conpapa pidió
al Gobierno mexicano aumentar el presupuesto, el personal y la
infraestructura de vigilancia del regulador fitosanitario y de las juntas
locales de sanidad vegetal, además de reforzar la supervisión en vías férreas,
cruces fronterizos y zonas agrícolas colindantes.
La Confederación también
sostuvo que la vigilancia debe pasar de un esquema reactivo, activado tras
denuncias de la industria, a uno preventivo capaz de detectar estos casos antes
de que el material llegue a áreas de cultivo y genere afectaciones sanitarias.