• Un índice de Racismo MX, HIP y Casa Centroamérica ubica en 0.6 sobre 1 la integración de migrantes en México, cuatro décimas por debajo de la población local.
Estado de México. - Las
personas en situación de movilidad en México, incluidos migrantes y
desplazados internos y extranjeros, alcanzan un nivel de integración de 0.6
sobre 1, según el índice ‘Semillas en Trayectoria‘, presentado por
organizaciones civiles este miércoles en Ciudad de México.
Según sus autores, se trata
del primer índice en su tipo, pues no solo mide cómo se integran
las personas en situación de movilidad, sino también qué condiciones
ofrece el país para que puedan hacerlo.
El índice, elaborado
por Racismo MX, Hispanics in Philanthropy (HIP) y Casa
Centroamérica, sitúa en 0.6 sobre 1 el nivel de integración de las personas en
movilidad en México, cuatro décimas por debajo de la población local. A menores
brechas respecto de la población local, mayor integración, puntualiza el
informe.
Además, el análisis distingue
cinco grupos según su lugar de nacimiento, donde residían cinco años atrás y
-cuando los datos lo permiten- el motivo de su desplazamiento.
Los migrantes
internos registran el mayor nivel de integración, con 0.7 seguidos por las
personas provenientes de Estados Unidos (0.64) y las personas
desplazadas (0.6).
Por debajo se encuentran los
mexicanos que vivieron en EE.UU. u otro país y regresaron
a México (0.59) y los migrantes nacidos en otros países (0.55).
Esta medición, basada
principalmente en la Encuesta Nacional sobre
Discriminación (ENADIS) 2022 y la Encuesta Nacional de Ingresos y
Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, busca explicar la integración
como un proceso “bidireccional”, que depende tanto de las experiencias de las
personas en movilidad como de las condiciones de la sociedad que las recibe.
Para medirla, el índice
compara las experiencias de discriminación y las condiciones socioeconómicas de
distintas poblaciones en movilidad con las de la población local en seis
ámbitos: empleo, inclusión financiera, educación, vivienda, seguridad y acceso
a la justicia, y salud.
Entre otros hallazgos, el
informe revela que un 60 % de las personas en movilidad ha enfrentado
discriminación al buscar empleo, y un 59 % en los centros de salud.
También encontró que el 35 %
de los mexicanos se niega a rentar una habitación a una persona migrante,
además de que el 22 % de la población local está poco o nada dispuesta a
contratar a una persona migrante.
El director de RacismoMX,
José Antonio Aguilar, subrayó que realizar esta medición fue un “reto”, pero
enfatizó la importancia de seguir nutriendo el índice, en el contexto del
endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos.
“Porque México dejó de ser un
territorio de tránsito de personas en movilidad y se ha convertido poco a poco
ya en lugar del destino y también lugar de retorno”, apuntó Aguilar, durante la
presentación del estudio.
El experto destacó que este
fenómeno va a continuar, por lo que “tiene que estar inscrito en las políticas
públicas”.
Finalmente, los especialistas
señalaron la falta de datos públicos específicos sobre las personas migrantes y
advirtieron que, aunque México cuenta con políticas y normas para
favorecer su integración, estas no siempre se traducen en la práctica.
Y subrayaron que la
responsabilidad de integrarse no recae únicamente en quienes llegan, sino
también en la sociedad que los recibe.
“Yo tenía muchas ganas de
sentirme yo otra vez, y no la refugiada, como todos los días que lo repetía, en
todas las instituciones públicas, yo quería ser yo”, cuenta una mujer
venezolana en situación de movilidad en un testimonio incluido en el informe.