• El gobierno presentó un estudio para justificar un descuento arancelario automotriz, dice el secretario; los vehículos en México incorporan más partes fabricadas en EU, dice.
Estado de México. - El
secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que sus frecuentes viajes a
Washington buscan influir en las decisiones comerciales de Estados Unidos,
evitar nuevos aranceles y lograr un trato más favorable para México, en
especial en los sectores automotriz y siderúrgico.
Explicó que su visita más
reciente a la capital estadounidense forma parte de contactos semanales para
defender los intereses de México ante la administración Trump, en momentos en
que ambos países avanzan en la revisión del TMEC.
“Mi obligación es estar cerca
del lugar donde se toman las decisiones para poder influir o al menos promover
nuestros puntos de vista”, señaló el funcionario durante una atención a medios
tras el lanzamiento de InnovaFest en Querétaro.
Uno de los principales
planteamientos, detalló, es reducir los aranceles aplicados a los automóviles
fabricados en México, que enfrentan una tasa de 25%, frente al 15% que, según
Ebrard, paga un vehículo producido en Japón, Corea del Sur, Alemania o Marruecos.
El funcionario sostuvo que
México presentó un estudio para justificar un “descuento” arancelario con el
argumento de que los vehículos producidos en el país incorporan más partes
fabricadas en Estados Unidos que los provenientes de esas economías.
También dijo que México ha
planteado revisar el arancel del 50% al acero mexicano, al señalar que el país
mantiene un déficit comercial de ese producto con Estados Unidos.
Además, indicó que la
delegación mexicana ha pedido que no se impongan nuevos aranceles mientras
duren las conversaciones relacionadas con la revisión del TMEC.
Ebrard defendió que México
conserva una posición favorable frente a otros grandes exportadores al mercado
estadounidense, al asegurar que paga un arancel efectivo de 3.4% en los bienes
exentos al TMEC, menor al de sus competidores.
Añadió que el Gobierno
intervino durante la última semana para normalizar al 100% las exportaciones de
aguacate a Estados Unidos, y comparó ese esfuerzo con las gestiones realizadas
para reanudar el comercio de ganado por la amenaza del gusano barrenador.