• La nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) busca adaptar el marco jurídico a desafíos que no estaban contemplados cuando se promulgó la legislación actual.
Estado de México. - El
Gobierno de México presentó este miércoles una propuesta para renovar la
principal legislación ambiental del país, vigente desde 1988, con nuevas
herramientas frente al cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la
contaminación, además de mecanismos de restauración ecológica y mayor
participación de las comunidades.
La secretaria de Medio
Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, explicó durante la conferencia
de prensa presidencial que la nueva Ley General del Equilibrio Ecológico y la
Protección al Ambiente (LGEEPA) busca adaptar el marco jurídico a desafíos que
no estaban contemplados cuando se promulgó la legislación actual.
“Necesitamos una nueva ley del
equilibrio ecológico y la protección al ambiente”, afirmó Bárcena, quien
argumentó que “el planeta está enfrentando nuevos desafíos ambientales”, entre
los que enumeró “el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación
de los océanos, de las costas”.
La funcionaria recordó que la
legislación que se busca actualizar data de 1988, cuatro años antes de la
Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992, que marcó un punto de inflexión
en la agenda climática y ambiental internacional.
Restauración y prevención
Entre las principales
novedades, Bárcena destacó la incorporación de programas de restauración
ecológica, así como conceptos de reparación ambiental que, aseguró, no estaban
incluidos en la legislación original.
“La prevención juega un papel
muy importante en toda esta ley”, señaló la secretaria, que explicó que el
objetivo es priorizar medidas para evitar los daños antes de tener que
repararlos.
La propuesta también pretende
dar mayor certeza jurídica tanto a las comunidades como a las inversiones ante
conflictos socioambientales, integrar los avances científicos y tecnológicos y
combinarlos con los conocimientos tradicionales.
“No podemos hacer ciencia sin
reconocer la sabiduría que tienen nuestros pueblos indígenas”, sostuvo Bárcena.
La reforma contempla además el
acceso público a la información y a la justicia ambiental, el ordenamiento
territorial, el saneamiento de ríos, la protección de especies y ecosistemas y
el impulso de la economía circular para reducir residuos y aumentar el
reciclaje.
Bárcena aseguró que el nuevo
modelo pretende abandonar una visión del desarrollo centrada exclusivamente en
la rentabilidad y vincular crecimiento económico, bienestar y protección de los
recursos naturales.
“No puede haber justicia
social sin justicia ambiental”, afirmó.
La propuesta dedica además un
capítulo a la protección de los defensores ambientales, un asunto especialmente
relevante en México, considerado durante los últimos años uno de los países más
peligrosos para quienes defienden el territorio y los recursos naturales.
La secretaria indicó que, en
lugar de privilegiar un enfoque punitivo, la legislación busca fortalecer la
prevención, incluida la realización de evaluaciones ambientales estratégicas
antes de desarrollar grandes proyectos.
“El desarrollo y el bienestar
del pueblo solo pueden fortalecerse con el cuidado del medio ambiente y los
recursos naturales”, concluyó la jefe de la cartera de Medio Ambiente y
Recursos Naturales de México.