• La SEP encabeza la discusión sobre los efectos de plataformas digitales en niñas, niños y adolescentes.
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Estado de México. - La
presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, y el secretario de Educación
Pública, Mario Delgado, advirtieron sobre el
impacto de las plataformas digitales y redes sociales en
la atención de niñas, niños y adolescentes, durante la conferencia matutina y
presentaron información para atender el tema.
Sheinbaum anunció que continuarán las discusiones sobre
el uso de celulares y tecnologías en las escuelas, así como el impacto de las
redes sociales en niñas, niños y adolescentes.
Señaló que primero se
analizará qué hacer frente al uso de celulares en las aulas y posteriormente
fenómenos como el scrolling o desplazamiento
infinito de contenidos y sus posibles efectos a largo
plazo.
Asimismo, el titular de
la SEP ejemplificó que, en Estados Unidos, los
menores reciben en promedio 237 notificaciones al día y 23
por ciento ocurre durante las clases, lo que equivale a una alerta cada cuatro
minutos.
Además, citó estudios de la
UNESCO según los cuales recuperar la concentración después de una
notificación puede tomar hasta 20 minutos.
“Para la enseñanza es
importante concentrarnos, poner atención para leer, conversar, preguntar; todo
esto es fundamental”
Por su parte, la pedagoga e
investigadora educativa Yareni Analí Domínguez Delgado advirtió que la inmediatez digital está cambiando la forma
de aprender y desplazando la atención profunda por una
atención fragmentada.
“Pasamos de un pensamiento
crítico (…) hacia una hiper atención focalizada que salta rápidamente en múltiples estímulos”,
explicó.
La especialista sostuvo que el
problema no consiste únicamente en el uso de dispositivos, sino en cómo la
lógica de las plataformas modifica los ritmos de
aprendizaje, reduce la tolerancia a la frustración y dificulta
los procesos de reflexión.
Ante ello, planteó que la
escuela no debe competir con la velocidad de las
pantallas, sino recuperar espacios para la pausa, la atención,
el pensamiento crítico y los vínculos humanos.
También propuso fortalecer la competencia mediática crítica para
que los estudiantes puedan evaluar información, identificar desinformación y
sesgos, y tomar decisiones con mayor autonomía.
“No buscamos únicamente apagar
pantallas, sino recuperar estos vínculos, estos espacios y esta presencia
humana”
Alertan por
cansancio y menor concentración en alumnos
Sandra Ortega Rivero,
profesora de educación primaria con casi 30 años de servicio, advirtió que
el uso excesivo de dispositivos digitales ya
tiene efectos visibles en el aula, entre ellos cansancio, menor concentración,
frustración y bajo desempeño escolar.
Desde su experiencia frente a
grupo, explicó que antes de la pandemia los procesos de aprendizaje estaban más vinculados
con la investigación, los libros de texto, la
participación y la convivencia entre estudiantes y maestros.
Ahora, dijo, ha observado que
algunos alumnos llegan cansados y con poca
capacidad de concentración; además, cuando una actividad no
despierta su interés, muestran poca tolerancia a la frustración.
La profesora también señaló un
debilitamiento de la comunicación y la convivencia familiar; como ejemplo,
relató que en una dinámica preguntó a padres e hijos qué les gustaba a unos y
otros, pero ninguno de los participantes pudo
responder.
Ortega aclaró que las
pantallas no son necesariamente negativas y pueden funcionar como herramientas educativas cuando
existe un propósito pedagógico, supervisión y acompañamiento docente.
“Son una herramienta cuando
enriquece el aprendizaje”
Ante el uso de tecnología,
planteó una responsabilidad compartida entre
escuela, docentes y familias, además de mayor formación
para los maestros y acuerdos institucionales que consideren las necesidades de
cada comunidad.
“La escuela debe continuar
siendo ese lugar” donde las niñas y los niños tengan
tiempo para mirar a los otros, conversar, descubrir y
aprender sin prisa, sostuvo.
Para la docente, la estrategia central frente a
estos cambios es “el acompañamiento, la presencia, el diálogo y el tiempo
compartido” con los estudiantes.