• El proyecto ordena aplicar las reglas del homicidio si no se acredita el feminicidio.
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Estado de México. - Organizaciones
feministas advirtieron que la iniciativa de Ley General para Prevenir,
Investigar y Sancionar el Delito de Feminicidio, presentada por la presidenta
Claudia Sheinbaum, podría facilitar la reclasificación
de feminicidios como homicidios.
Además, podría debilitar
las herramientas de investigación construidas
durante las últimas dos décadas.
El señalamiento se concentra
en el artículo 10 de la propuesta, que establece que, si no se acredita el
feminicidio, “se aplicarán las reglas del
homicidio”.
Para las organizaciones
firmantes, esa disposición representa uno de los mayores riesgos del proyecto
porque podría consolidar en la legislación una práctica que han identificado
durante años como una vía de impunidad,
la de iniciar una carpeta por feminicidio y terminar investigando o procesando
el caso como homicidio.
“La iniciativa no solo omite
poner un candado a esa puerta, la escribe.”
En un posicionamiento dirigido
a Sheinbaum y al Congreso de la Unión, las organizaciones recordaron que la
iniciativa también establece que toda muerte violenta de una mujer debe
investigarse inicialmente bajo la hipótesis de
feminicidio, incluso cuando el caso aparente ser un
suicidio o accidente.
Sin embargo, cuestionaron que
el propio proyecto permita abandonar esa hipótesis sin establecer controles suficientes
para la reclasificación.
Por ello, propusieron que el
cambio de clasificación solo pueda realizarse mediante una resolución fundada y
motivada, después de agotar los actos de investigación previstos en la
iniciativa, incluido el análisis de contexto y la búsqueda de antecedentes de
violencia.
También plantearon que
las víctimas indirectas y sus asesorías jurídicas
sean notificadas y puedan impugnar la decisión ante un juez de control.
Otro de los principales
cuestionamientos está en el artículo 21, que obliga a las autoridades a
realizar diversas acciones durante las investigaciones, pero en su fracción VI
únicamente plantea “valorar la realización de
análisis de contexto”.
“Valorar la realización no es
realizar”.
A su juicio, el análisis de
contexto es indispensable para acreditar las
razones de género, las relaciones de subordinación, las asimetrías de poder y
los antecedentes de violencia que rodean un feminicidio.
Por ello, pidieron que la ley
establezca como obligación realizarlo y
que cualquier omisión tenga que justificarse por escrito en la carpeta de
investigación.
Critican
definición de mujer incluida en la iniciativa
Las organizaciones también
rechazaron la definición de “mujer” contenida en el artículo 6, fracción VIII,
donde se establece que será “toda persona que se
identifique como mujer”.
Consideraron que esta
formulación modifica el sujeto protegido por el delito y cuestionaron que
una autoadscripción pueda
reconstruirse después de la muerte de la víctima durante una investigación
penal.
También señalaron que la
definición es circular, pues utiliza el propio término “mujer” para definir quién es mujer.
Las organizaciones propusieron
sustituirla por: “Mujer: la persona del sexo
femenino, de cualquier edad”.
Otro de los puntos que consideran preocupantes está en los
transitorios Segundo y Tercero de la iniciativa.
Las organizaciones alertaron
que la disposición que remite las referencias al feminicidio de los códigos
penales federal y estatales al nuevo ordenamiento, combinada con la derogación
de normas que se opongan al decreto, podría poner en riesgo figuras jurídicas creadas
por las entidades federativas.
Mencionaron entre ellas las
disposiciones derivadas de la llamada Ley Malena, relacionadas con ataques con
ácido y sustancias corrosivas; la violencia vicaria; la Ley Ingrid, sobre
difusión indebida de imágenes de víctimas, y la Ley Monzón, relacionada con la
pérdida de la patria potestad.
“No aceptamos que se pierdan
estas disposiciones por una fórmula de derogación redactada sin cuidado.”
Por ello, solicitaron
preservar expresamente los tipos penales autónomos locales que
otorguen una protección igual o mayor a mujeres, niñas y adolescentes.
Asimismo, las organizaciones
cuestionaron que el proyecto ordene crear capacidades
institucionales para investigar feminicidios sin
contemplar recursos adicionales.
La iniciativa plantea que la
Fiscalía General de la República y las fiscalías de las 32 entidades cuenten
con unidades especializadas, ministerios públicos, policías y personal
pericial, además de recursos tecnológicos,
financieros y materiales suficientes.
También contempla capacitación
permanente, un Registro Nacional y un
Protocolo Nacional Homologado; sin embargo, el transitorio
Décimo Segundo establece que las erogaciones serán cubiertas con el presupuesto
ya aprobado y que no se autorizarán recursos adicionales.
El dictamen de impacto
presupuestario que acompaña la propuesta, identificado como oficio
411/UDPCSG/2026/09160, señala que no se contempla la creación de nuevas
unidades administrativas ni plazas y que las nuevas atribuciones serán
cubiertas con los recursos existentes.
“Una ley sin presupuesto es
una declaración, y las mujeres de este país no necesitamos más declaraciones.”
Las organizaciones
reconocieron como positivo que la iniciativa contemple un Registro Nacional de
Niñas, Niños y Adolescentes en Situación de Orfandad por
Feminicidio, pero cuestionaron el plazo para ponerlo en
operación.
El proyecto establece 180 días
hábiles para expedir los lineamientos y otros 365 días naturales para crear el
registro, antes deberá realizarse un
censo exhaustivo, aunque el transitorio no establece un
plazo para concluirlo.
Las organizaciones advirtieron
que, bajo ese esquema, el registro podría comenzar
a operar cerca de dos años después de la entrada en vigor
de la ley.
“Las niñas y los niños que
quedan en orfandad existen hoy y sus necesidades son de hoy.”
Por ello, pidieron establecer
un plazo para el censo y garantizar las medidas de protección desde que las
procuradurías identifiquen individualmente
a los menores, sin condicionar la atención a su inscripción en
un registro que todavía no existe.
Las organizaciones también
señalaron que la iniciativa no menciona en ninguno de sus 62 artículos la Alerta de Violencia de Género contra las
Mujeres.
Consideraron que esta omisión
puede generar duplicidad entre
la comisión especial que propone el proyecto y los mecanismos
interinstitucionales de las alertas ya existentes.
Por ello, plantearon que los
feminicidios cometidos en territorios con una alerta declarada sean considerados como agravante y
que la nueva estructura tenga coordinación expresa con ese mecanismo.
El posicionamiento también
cuestionó que la iniciativa no incluya una participación
formal de organizaciones feministas, colectivos de madres
y familiares, academia y especialistas independientes en la comisión especial
que plantea crear.
Las organizaciones señalaron
que existe una contradicción entre reconocer públicamente la lucha de las madres de víctimas y excluirlas de los espacios donde
se definirán políticas y mecanismos de investigación.
“Las madres sirven para la
campaña, no para la mesa”, reprocharon.
Por ello, propusieron crear un consejo consultivo integrado
por organizaciones especializadas, instituciones académicas y colectivos de
familiares, con voz en las sesiones y capacidad para formular recomendaciones.
Feministas
reconocen avances del proyecto
Pese a sus críticas, las
organizaciones reconocieron varios elementos de la iniciativa que consideran positivos.
Entre ellos destacaron que
el feminicidio sea imprescriptible;
que se excluyan excusas absolutorias y atenuantes relacionadas con conceptos
como emoción violenta, ira, provocación, honor o celos; y que se reconozca la
reparación transformadora en sus dimensiones individual, colectiva, material,
moral y simbólica.
También respaldaron la entrega digna de los restos de
las víctimas y que toda muerte violenta de una mujer sea investigada
inicialmente como feminicidio.
Las organizaciones señalaron
que precisamente por considerar positivo este último punto pretenden evitar que
la misma ley permita posteriormente abandonar esa hipótesis sin
controles suficientes.
El posicionamiento fue
elaborado a partir del análisis de la iniciativa presentada por Sheinbaum el 15
de julio y remitida a la Cámara de Senadores mediante el oficio 100.-384 de
la Secretaría de Gobernación.
Las organizaciones pusieron a
disposición del Congreso un análisis jurídico con propuestas específicas
para modificar los artículos cuestionados y
pidieron que sean incorporadas durante la discusión legislativa.
“Demandamos ser escuchadas y
que nuestras propuestas sean atendidas.”