• Expertos afirman que la alteración drástica del ciclo del agua detonará un impacto geográfico desigual en el país, con sequías e inundaciones al sur.
Estado de México. - La
acelerada llegada del fenómeno climático El Niño intensificará la sequía y la
escasez de agua en México, lo que pone en riesgo el equilibrio ecológico, la
seguridad alimentaria y la estabilidad económica del país, según afirmaron este
martes especialistas y autoridades ambientales reunidas en la Ciudad de México.
“El Niño” es un fenómeno
climático caracterizado por el calentamiento anómalo del Océano Pacífico
ecuatorial, una alteración en la temperatura marina que trastoca las corrientes
atmosféricas a nivel global y provoca eventos extremos como sequías prolongadas
e inundaciones severas.
El avance acelerado de este
“meganiño” compromete severamente los avances del Programa Nacional de
Restauración Ambiental impulsado por la Secretaría de Medioambiente y Recursos
Naturales (Semarnat) en México, alterando el delicado equilibrio de los ecosistemas
áridos y semiáridos que determinan la supervivencia de múltiples especies.
Ante este escenario, Margarita
Caso, directora general de Gestión y Conservación de Mares y Costas de
Semarnat, señaló que “hay que adaptarse a las condiciones extremas que traerá
este meganiño”, haciendo un llamado urgente al uso de tecnología y monitoreo
para proteger hábitats críticos como los bosques de macroalgas en Baja
California y los arrecifes de coral.
Los riesgos del cambio
climático amenazan directamente la estabilidad del sector agropecuario y
alimentario.
Los expertos afirmaron que la
alteración drástica del ciclo del agua detonará un impacto geográfico desigual
en el país, registrando en el norte sequías prolongadas con temperaturas
superiores a los 45 grados centígrados, mientras que la zona del Pacífico
experimentará una activa temporada de ciclones e intensos fenómenos
hidrometeorológicos.
Fabiola Sosa, jefa del Área de
Investigación en Crecimiento y Medio Ambiente de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM) advirtió sobre la falsa ilusión de abundancia hídrica al
remarcar que las lluvias de El Niño.
“No van a asegurar mayor
disponibilidad en el agua”, aseveró, y abundó que se desencadenará “un doble
fenómeno de sequías e inundaciones” que impedirá saldar la deuda histórica de
desabasto en el norte del país.
Falta de
recursos focalizados
La ausencia de un compromiso
financiero coordinado preocupa a las especialistas, quienes echan en falta la
participación de la Secretaría de Hacienda y de la Confederación Patronal de la
República Mexicana (COPARMEX) al subrayar que “es fundamental que se sumen a
las acciones” para canalizar recursos hacia la infraestructura de adaptación.
La crisis de agua trasciende
fronteras regionales, ya que en la actualidad una cuarta parte de la población
mexicana carece de acceso directo al recurso hídrico y “la sequía no es solo un
problema del norte”, sino una emergencia nacional que afecta el consumo humano
y las cadenas de suministro, señalaron.
“El Niño” es un fenómeno
climático caracterizado por el calentamiento anómalo del Océano Pacífico
ecuatorial.
Los riesgos físicos del cambio
climático amenazan directamente la estabilidad de la cartera del sector
agropecuario y alimentario, provocando la pérdida de cosechas, sobrecostos de
producción e incrementos generalizados en los precios de los alimentos.
A pesar del complejo panorama,
Tania Pérez, subdirectora de Medio Ambiente de Fideicomisos Instituidos en
Relación con la Agricultura (FIRA), afirmó que es posible llevar acciones para
afrontar estos fenómenos mediante estrategias como la captura pluvial, la
tecnificación del riego por goteo y el tratamiento integral de aguas
residuales.