• Planes hacia 2030 podrían incorporar alrededor de 6,500 MW de nueva capacidad renovable, y una proporción mayoritaria correspondería a proyectos solares, dice funcionario.
Estado de México. - México
alcanzará mucho más rápido de lo planeado la soberanía energética si prioriza
las inversiones en generación con almacenamiento, aseguró Jorge Guillermo
Musalem Rubén, comisionado en la Coordinación de Proyectos de Energías Limpias
de la CFE.
La combinación de energía
solar y almacenamiento de larga duración será cada vez más competitiva frente a
otras alternativas de nueva generación, declaró en el marco del Diálogo con
Ingeniero, organizado por el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM).
Agregó que las centrales
térmicas mantendrán un papel principalmente en la sustitución de instalaciones
obsoletas que utilizan carbón, diésel o combustóleo, mediante tecnologías más
eficientes como el ciclo combinado a gas natural.
Hace cinco décadas, el costo
de instalación de las celdas fotovoltaicas valía 100 dólares por watt hace,
pero hoy vale 10 centavos, comentó el funcionario.
“En 2004, se requería
aproximadamente un año para instalar mil MW de capacidad fotovoltaica en el
mundo, lo cual cambió y hoy esa cantidad se instala cada medio día”, comentó.
Añadió que el sol es el
recurso energético más abundante del planeta, pues la Tierra recibe cada hora
unos 170 mil TW/h de energía solar, la misma cantidad de energía que consume el
planeta de todas sus fuentes en un año.
Señaló que el reto no es
únicamente disponer de la tecnología para aprovecharla, sino hacerlo de manera
competitiva y al menor costo posible para la población.
En México, la energía solar
representa alrededor de 6 por ciento de la generación eléctrica, frente a 57.7
por ciento proveniente del gas natural.
Destacó que los proyectos
previstos hacia 2030 podrían incorporar alrededor de 6 mil 500 MW de nueva
capacidad renovable y que una proporción mayoritaria correspondería a proyectos
solares.
Frente a la intermitencia, uno
de los principales cuestionamientos a la energía solar, Musalem sostuvo que el
avance del almacenamiento está modificando este escenario.
Los bancos de baterías
permiten conservar la electricidad generada durante las horas de sol y
utilizarla cuando el sistema la requiere, ampliando la capacidad de la energía
fotovoltaica para ofrecer suministro durante más horas del día.
Dijo que esta transformación
también está acompañada por una fuerte reducción de costos.
De acuerdo con las cifras
presentadas por la CFE, el almacenamiento mediante baterías pasó de alrededor
de mil 200 dólares por kWh en 2010 a 150 dólares en 2020. Pero de mantenerse
una reducción promedio anual cercana al 10 por ciento, podría ubicarse alrededor
de 52 dólares por kWh hacia 2030.
Otra ventaja está en la
estructura de costos: “Mientras en las centrales térmicas una parte importante
del gasto se concentra en combustible, operación y mantenimiento, en las
solares el desembolso principal se realiza durante la instalación”.
Actualmente el costo de
instalar nueva capacidad solar puede ser menor que el de desarrollar una
central térmica, añadió.
Jesús Campos López, presidente
del CICM, dijo que la caída sostenida del costo de los paneles fotovoltaicos y
del costo de almacenamiento de la energía ha cambiado por completo la ecuación
económica y técnica de la generación de energía.
“Hablar de soberanía y
seguridad energética es hablar, en el fondo, de infraestructura bien planeada,
bien construida y bien mantenida”, concluyó el dirigente del organismo.