• Empresarios advierten que la baja afluencia de visitantes dificulta pagar impuestos y nómina; al menos 29 restaurantes han cerrado o suspendido operaciones
San José del Cabo, Baja
California Sur. Los restaurantes de Los Cabos atraviesan una de sus etapas
más complicadas ante la combinación de temporada baja, menor flujo de
visitantes y dificultades para cubrir obligaciones fiscales, una situación que,
de acuerdo con empresarios del sector, ya está provocando cierres y poniendo en
riesgo cientos de empleos.
Elva Castillo Verduzco, integrante del Grupo Madrugadores Cabo San Lucas
y empresaria proveedora de vinos para restaurantes, señaló que actualmente se
tiene identificada la salida del mercado o suspensión temporal de al menos 29
establecimientos, varios de ellos con años de trayectoria e incluso hasta tres
décadas de servicio.
Entre los establecimientos señalados se encuentran Lorenzillos, Agua
Salada, Alcaravea Temporal, Ruth's Chris, Las Golondrinas, Bonachón, Pata
Salada, Pour House, DOC, Tres Rayas, HOM, Daikoku, Zoco, Luna, Esteban’s, La
Taquiza, Restaurante Panchos, Hierba Santa, Zenna, Il Espléndido, Limonetto,
Cielindo, Materia, Mr. Toro, Casa Don Rodrigo y Da Vinci’s.
Castillo Verduzco explicó que el impacto no se limita a los propietarios
de los negocios, pues cada restaurante genera empleos y mantiene una cadena de
proveedores que también resiente la falta de liquidez. Estimó que, considerando
un promedio de siete trabajadores por establecimiento, los cierres representan
alrededor de 200 empleos directos en riesgo o perdidos.
Como proveedora, dijo haber escuchado de primera mano las dificultades
que enfrentan los restauranteros, quienes buscan mantener sus plantillas
laborales para evitar despidos, pero al mismo tiempo tienen problemas para
cubrir los pagos a proveedores debido a la reducción de ingresos.
Uno de los puntos que genera mayor preocupación, sostuvo, es el
congelamiento de cuentas bancarias por parte del Gobierno del Estado ante
retrasos en el pago del impuesto sobre nómina.
De acuerdo con la empresaria, al menos tres restauranteros le han
informado que sus cuentas ya fueron congeladas. La medida, señaló, puede
paralizar prácticamente la operación de un establecimiento, debido a que impide
disponer de recursos para cubrir nómina, proveedores y otros gastos
indispensables.
“¿A quién le pagan, al gobierno, al IMSS, a la Comisión Federal de
Electricidad, a la nómina o a los proveedores?”, cuestionó Castillo Verduzco al
señalar que, cuando el dinero no alcanza, los proveedores suelen quedar al
final de la cadena de pagos.
La empresaria consideró que el mecanismo de cobro termina ejerciendo una
presión adicional sobre negocios que precisamente requieren liquidez para
mantenerse abiertos y conservar empleos durante la temporada baja.
Ante esta situación, integrantes del sector ya plantearon la
problemática ante autoridades estatales. Castillo Verduzco informó que ya
sostuvieron una reunión con la Secretaría de Finanzas y con el subsecretario de
Economía, a quienes expusieron las dificultades que enfrenta el sector
restaurantero.
Como resultado, indicó, existe el compromiso de establecer reuniones y
mesas de trabajo para analizar alternativas de apoyo al sector.
La empresaria adelantó además que buscará involucrar a los diputados que
representan a Los Cabos para construir una propuesta conjunta que permita
atender la situación económica de los restaurantes y evitar que continúen los
cierres.
El llamado del sector es a que las autoridades consideren medidas que
permitan a los restaurantes conservar liquidez durante la temporada baja, pues
la pérdida de establecimientos no sólo representa negocios que dejan de operar,
sino empleos, proveedores y una cadena económica vinculada directamente con el
turismo.