• Unas 14.9 millones personas entre 15 y 29 años están sin empleo ni estudio, laboran en condiciones precarias o viven en pobreza: ONG.
Estado de México. - México
enfrenta una deuda con casi la mitad de sus jóvenes, pues 14.9 millones
personas entre 15 y 29 años están sin empleo ni estudio, laboran en condiciones
precarias o viven en pobreza, de acuerdo con la Alianza Jóvenes con Trabajo
Digno.
La cifra corresponde a jóvenes
que cuentan con 12 años o menos de escolaridad, lo que limita sus oportunidades
de crecimiento laboral y aún más tener una vida digna, indicó la organización a
propósito del Día Internacional de la Juventud.
El problema no se limita a
quienes no tienen trabajo. De acuerdo con la Radiografía Nacional de Jóvenes
Oportunidad 2026, 5 millones de jóvenes están fuera de la escuela, 7 millones
se encuentran en empleos precarios y 3 millones de estudiantes están en pobreza
por bajos ingresos.
Y para quienes sí cuentan con
un empleo, las condiciones tampoco son muy favorables, 9.2 millones de jóvenes
laboran en la informalidad y únicamente solo 6.2 millones tiene un empleo
formal.
A esto se suma que el 61% de
los jóvenes trabajadores no cuentan con seguridad social, por lo que casi dos
de cada tres no tienen garantizada esta protección ante una enfermedad o
accidente laboral.
La desigualdad también aparece
desde las aulas. El 95% de los jóvenes de 15 a 17 años que viven en hogares con
mayores ingresos siguen estudiando a comparación del 59% entre los que
pertenecen a hogares de bajos ingresos.
Este escenario de desigualdad
se amplía aún más entre las personas de 18 y 20 años: 69% de los jóvenes de
mayores ingresos continúan estudiando, frente a 24% de quienes viven en hogares
de menores ingresos. Además, 51% de las personas jóvenes no ha concluido la
educación media superior.
La situación afecta de manera
desproporcionada a las mujeres jóvenes. De los 4.9 millones de jóvenes que
están fuera de la escuela y sin trabajo, 3.7 millones son mujeres. Es decir,
por cada cuatro jóvenes en esta situación, tres son mujeres.
Las responsabilidades de
cuidado son uno de los principales factores detrás de esta exclusión. 3.3
millones de jóvenes están fuera de la escuela y del trabajo debido a las tareas
de cuidado que realizan en sus hogares.
La Radiografía Nacional
identifica alrededor de 3 millones de jóvenes que no pueden incorporarse al
trabajo por realizar labores domésticas sin remuneración, condición que afecta
principalmente a mujeres.
Aunque la cifra de jóvenes que
enfrentan barreras estructurales ha disminuido, el avance sigue siendo
demasiado lento. En los últimos cuatro años, el número se redujo apenas en 1.5
millones de personas, por lo que se necesitarían cerca de 40 años para cerrar
la brecha, prácticamente dos generaciones.
La organización señala que
estas cifras no deben interpretarse como una falta de esfuerzo o aspiraciones
de las personas jóvenes, sino como resultado de barreras estructurales
relacionadas con el ingreso de los hogares, el lugar donde viven, las responsabilidades
de cuidado, la discriminación y el acceso desigual a educación, protección
social y empleos de calidad.
Ante este panorama, la Alianza
llamó a los gobiernos a fortalecer las trayectorias educativas, prevenir el
abandono escolar, mejorar la transición entre la educación y el empleo y
ampliar la protección social. También pidió avanzar hacia un sistema de cuidados
accesible y corresponsable que permita a las mujeres jóvenes estudiar y
trabajar en condiciones equitativas.
El mensaje de la organización
es que garantizar los derechos de las personas jóvenes no debe verse como una
apuesta a futuro, sino como una condición necesaria para el desarrollo del
país.