• México Evalúa sugiere una metodología para medir los efectos en ámbitos como movilidad, medio ambiente, desarrollo social, finanzas públicas, gobernanza y desarrollo económico local.
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Estado de México. - Las discusiones sobre el
Mundial de Futbol 2026 han estado dominadas por estimaciones de derrama
económica, llegada de turistas, ocupación hotelera y consumo, pero México
Evalúa planteó que el verdadero balance del torneo debe ir mucho más allá de
esos indicadores y traducirse en una agenda de evaluación que permita conocer
qué impacto tuvo realmente en la vida de las ciudades y de sus habitantes.
El centro de investigación
propuso que México construya una metodología integral para evaluar los efectos
del torneo en ámbitos como movilidad, medio ambiente, desarrollo social,
finanzas públicas, gobernanza y desarrollo económico local.
La propuesta parte de la
premisa de que la derrama económica mide lo que ocurrió durante el evento, pero
no necesariamente permite conocer qué beneficios permanecieron después de que
terminó.
Por ello, México Evalúa
consideró que el legado del Mundial debe analizarse desde una perspectiva de
política pública que permita responder preguntas más amplias: ¿las inversiones
realizadas mejoraron la movilidad urbana?, ¿se fortaleció la infraestructura de
transporte?, ¿hubo beneficios ambientales duraderos?, ¿las comunidades locales
se beneficiaron del evento? y ¿cuánto costó realmente a las finanzas públicas?
En el documento “Y
después del Mundial… ¿puede la política pública convertir un megaevento en
legado?”, la organización señaló que históricamente los megaeventos deportivos
suelen evaluarse a partir de indicadores económicos de corto plazo, mientras
que aspectos relacionados con sostenibilidad, inclusión social o eficiencia del
gasto público quedan relegados.
En materia de movilidad,
propuso analizar si las obras y proyectos impulsados para atender la demanda
extraordinaria del Mundial lograron generar mejoras permanentes en la
conectividad urbana, los tiempos de traslado y el uso del transporte público en
ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Respecto al medio ambiente,
planteó medir variables relacionadas con emisiones contaminantes, manejo de
residuos, consumo energético y sostenibilidad de la infraestructura utilizada
durante el torneo. El objetivo es determinar si el Mundial contribuyó a acelerar
prácticas urbanas más sustentables o si generó costos ambientales que no han
sido cuantificados.
La agenda de evaluación
también debe incorporar una dimensión social. México Evalúa sugirió analizar
quiénes se beneficiaron realmente de la actividad económica generada por el
torneo y si sus efectos alcanzaron a pequeñas y medianas empresas, comerciantes
locales y trabajadores vinculados al turismo y los servicios. Asimismo, planteó
evaluar cómo percibieron los residentes el evento y si contribuyó a mejorar la
calidad de vida en las ciudades sede.
Otro de los componentes
centrales es el fiscal. La organización calificó como indispensable
transparentar y medir el costo total que representó el Mundial para los
gobiernos federal, estatales y municipales, incluyendo inversiones en
infraestructura, gasto operativo, seguridad, incentivos económicos y posibles
exenciones fiscales. Sólo así, sostuvo, será posible contrastar los recursos
públicos invertidos con los beneficios obtenidos.
La propuesta también incorpora
una dimensión institucional. México Evalúa planteó evaluar si el Mundial
fortaleció capacidades de coordinación entre distintos niveles de gobierno, si
mejoró mecanismos de transparencia y si dejó herramientas de planeación que
puedan aprovecharse en futuros proyectos de gran escala.
De acuerdo con la
organización, el carácter trinacional del Mundial 2026 ofrece además una
oportunidad inédita para desarrollar indicadores comparables entre México,
Estados Unidos y Canadá, lo que permitiría identificar qué políticas públicas
generaron resultados más duraderos y cuáles tuvieron impactos limitados.
Más que cuestionar los
beneficios económicos del torneo, la propuesta busca ampliar la discusión sobre
su legado.
Para México Evalúa, el éxito
del Mundial no debería definirse únicamente por cuánto dinero circuló durante
algunas semanas, sino por los cambios que logró dejar en movilidad,
sostenibilidad ambiental, bienestar social, calidad institucional y manejo de los
recursos públicos.