• La morenista dijo que no traicionó a la patria y que no ha dado información de seguridad a ningún agente extranjero.
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Estado de México. - La gobernadora
de Baja California, Marina del Pilar Ávila, afirmó que los audios filtrados de
conversaciones que sostuvo con presuntos agentes o intermediarios de
autoridades estadounidenses forman parte de una “trampa”
que, según su versión, fue organizada por el exgobernador Jaime Bonilla, con
quien mantiene diferencias políticas.
Durante una conferencia de
prensa en Tijuana, la mandataria rechazó los señalamientos de una supuesta
cooperación indebida con agencias de Estados Unidos.
“Jamás he traicionado ni
traicionaría a nuestra patria. Nunca he entregado ni entregaría información que
comprometa la seguridad nacional, la soberanía de nuestro país o la integridad
de nuestras instituciones”.
Ávila explicó que, después de
hacer públicos los problemas relacionados con su visa, Jaime Bonilla la contactó para ofrecerle una
reunión con personas que supuestamente podrían ayudarla a
resolver esa situación. Señaló que aceptó el encuentro “de buena fe” y que este
se realizó a mediados de diciembre en sus oficinas de Tijuana.
De acuerdo con la gobernadora,
durante la reunión esas personas se presentaron como agentes o intermediarios de autoridades
estadounidenses y le plantearon supuestos cargos y
procedimientos judiciales en el extranjero con el propósito de provocar una
reacción que, aseguró, fue grabada sin su conocimiento.
“El enviado de Jaime Bonilla
hizo un montaje y fui víctima de una operación de engaño y de venganza
política”.
Añadió que, durante la
conversación, pidió que cualquier asunto de carácter legal fuera revisado por
un abogado, quien, según dijo, nunca fue contactado.
Respecto de los audios
difundidos, la mandataria aseguró que fueron alterados.
“Es fundamental que la opinión
pública sepa que esos audios han sido burdamente manipulados y completamente
sacados de contexto. Han cortado y pegado fragmentos a su conveniencia para
construir una falsedad”.
La gobernadora atribuyó la
difusión del material, al inicio del periodo preelectoral, a un intento de
desviar la atención de los procesos penales que, según afirmó, enfrenta Jaime
Bonilla por el caso de la planta fotovoltaica Next Energy.
Indicó que en ese expediente
se investigan presuntos delitos de peculado, abuso de autoridad y uso ilícito
de atribuciones y facultades relacionados con recursos públicos por más de 40 mil millones de pesos.
Finalmente, Ávila informó que
analiza las acciones legales que podría emprender por la difusión de los
audios.