Desde 2017, este grupo ciudadano ha logrado reducir la contaminación en los manglares, pero advierten que aún persisten malas prácticas de algunos visitantes y la falta de recursos para mantener la infraestructura.
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San José del Cabo, Baja
California Sur. La conservación del Área Natural Protegida (ANP) de
Balandra no depende únicamente de las restricciones de acceso o de la
vigilancia ambiental. Desde hace casi una década, un grupo de ciudadanos
realiza labores permanentes de limpieza en manglares y operan baños secos que
ayudan a reducir el impacto de miles de visitantes.
Se trata del Grupo Yuum Balandra, integrado por Cristina Alejandra Alamilla,
Cristina Calderón Amador, Teresita de Jesús González, María del Socorro
Calderón, Jorge Alejandro Alamillo, Marco Antonio Higuera, Jorge Alejandro
Calderón y Naylub Deyanira Cuevas. El nombre del colectivo proviene del maya y
significa "protector de la naturaleza".
La agrupación surgió en 2017 como parte de un proyecto impulsado por la
Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp). En sus primeros seis
meses de trabajo concentraron esfuerzos en la limpieza profunda de toda el área
protegida, logrando retirar cerca de 18 toneladas de residuos.
Actualmente, su labor se divide en dos frentes principales: el mantenimiento de
los baños secos instalados en la zona de playa y la limpieza y monitoreo de los
manglares en sectores como Puerto Gato y Ensenada Falsa.
"Balandra siempre ha sido un lugar protegido, pero cuando iniciamos las
limpiezas nos percatamos que las zonas de manglar, vegetación y duna estaban
muy dañadas, ya que los visitantes, cuando ven un manglar, lo agarran de baño;
no saben el impacto tan grande que tienen", explicó Cristina Alamilla,
integrante del Grupo Yuum.
·
Los baños
secos cambiaron el estado de los manglares
Ante el constante uso de los
manglares como sanitarios por parte de los visitantes, el grupo propuso la
instalación de baños secos en la playa, proyecto que fue autorizado por la
Conanp. Además de evitar la contaminación del ecosistema, esta infraestructura
representa una alternativa sustentable al no requerir agua potable ni una red
de drenaje.
Los sanitarios funcionan con
cal y permanecen en operación durante los 365 días del año. Su mantenimiento,
sin embargo, depende completamente del trabajo del grupo. Después de cada
jornada de visitas, dos integrantes realizan manualmente la limpieza de los
baños.
"Cuando nosotros empezamos este proyecto no teníamos idea de cómo
hacerlo... ¿Qué es lo que logramos? Erradicar la contaminación y la pérdida de
especies; cuidamos flora y fauna en el área, que el manglar se encuentre
sano", añadió Alamilla.
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Persisten malas prácticas
Aunque las acciones de
conservación han reducido significativamente la contaminación, el grupo asegura
que todavía hay personas que ingresan con vehículos hasta zonas cercanas a los
manglares, aprovechando el nivel del agua para realizar reuniones y dejar
residuos, principalmente envases de aluminio y vidrio.
María del Socorro Calderón, también integrante del Grupo Yuum
explicó, "Prácticamente tenemos que gatear entre los manglares y la
basura; encontramos papeles, desechos, peces, aves, juguetes. Aquí todos los
días se saca basura; hemos sacado en un día hasta 15 kilos de vidrio y 5 kilos
de papel."
·
El reto:
mantener la infraestructura
A ocho años de su instalación,
los baños secos continúan siendo los mismos. El grupo señala que uno de los
principales desafíos es la falta de recursos para rehabilitarlos o
reemplazarlos, ya que no han contado con presupuesto suficiente por parte de la
Conanp para realizar una renovación integral.
A ello se suma que, algunos visitantes aún se niegan a aportar la cooperación
voluntaria para utilizar los sanitarios. Para el Grupo Yuum, la conservación de
Balandra no depende únicamente de las labores de limpieza, sino también de la
participación de quienes visitan este espacio natural.
El llamado a la ciudadanía es utilizar correctamente los baños secos, no
ingresar con vehículos a las zonas de manglar y llevarse toda la basura que
generen durante su estancia. Asimismo, solicitaron a las autoridades destinar
recursos para renovar la infraestructura con el fin de mantener una de las
medidas ambientales que ha contribuido a disminuir la contaminación en la ANP
de Balandra.