• La empresa generará flujo de efectivo libre negativo al menos hasta 2028, lo que refuerza su dependencia del Estado.
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Estado de México. - La política fiscal de
México limita el beneficio de los precios del petróleo para Pemex, de acuerdo
con un reporte de Moody’s.
La firma apuntó que el
gobierno tomó medidas para estabilizar los precios de los combustibles mediante
el ajuste del IEPS, lo que restringe la capacidad de la petrolera para
trasladar sus mayores costos a los consumidores de gasolina y diésel, lo que a
su vez limita los márgenes del downstream (procesamiento, distribución y
entrega del producto) en periodos de precios elevados.
Detalló que las medidas
recientes implican aproximadamente 4.6 pesos por litro en subsidios para el
diésel y 3.3 pesos por litro para la gasolina, por lo que Pemex se mantiene
expuesto a una política de precios interna en lugar de a los precios de mercado.
Al analizar las situaciones de
petroleras nacionales de América Latina, Moody’s explicó que la intervención de
los gobiernos en la fijación de precios de los combustibles para proteger a los
consumidores supone diversos grados de riesgo para las petroleras nacionales,
con implicaciones directas sobre la visibilidad del flujo de efectivo, la
liquidez y la política financiera.
Si bien los controles de
precios, subsidios o mecanismos de estabilización pueden respaldar objetivos
sociales y macroeconómicos, a menudo trasladan la volatilidad de los precios a
los balances de las petroleras nacionales, lo que crece los requerimientos de
capital circulante y debilita la previsibilidad y puntualidad del apoyo
gubernamental.
Aseveró que la política
gubernamental de México sigue distorsionando la economía operativa de
Pemex.
Indicó que la empresa le paga
al gobierno un gravamen de alrededor del 30% sobre el valor de mercado de los
hidrocarburos extraídos, los cuales, por ley, son propiedad federal, y también
debe vender sus productos refinados a precios fijados por el Estado, aunque los
costos de sus insumos para el combustible reflejan el costo de producción del
petróleo en lugar de los precios del mercado internacional.
Afirmó que esas asimetrías
debilitan la capacidad de Pemex para beneficiarse de precios elevados.
Los impuestos federales sobre
Pemex por la producción de petróleo reflejan los precios de mercado, y la
regulación de los precios de los combustibles, junto con los escasos márgenes,
impiden que su segmento downstream recupere ese valor.
Subrayó que esas políticas
comprimen la generación de flujo de efectivo consolidado de Pemex, y limitan el
beneficio de los precios favorables de los commodities.
Añadió que la estrategia de
soberanía energética de México prioriza la refinación local por sobre las
exportaciones de crudo, lo que reduce las ganancias de la petrolera en los mercados
de exportación con precios elevados.
Las exportaciones de crudo de
Pemex cayeron 28% en 2025 a alrededor de 581,000 barriles por día, lo que
incrementó su dependencia de los márgenes estructuralmente más débiles y los
altos costos operativos del downstream.
Agregó que Pemex generará
flujo de efectivo libre negativo al menos hasta 2028 (gasta más dinero del que
genera a través de sus operaciones tras cubrir inversiones en activos físicos),
lo que refuerza su dependencia del Estado ante una débil generación de efectivo
intrínseca y necesidades de refinanciamiento persistentes.
Recordó que el gobierno dio
apoyo a la empresa por más de 40,000 millones de dólares en 2025 y presupuestó
alrededor de 14,000 mdd en 2026 (0.7% del PIB) para cubrir sus vencimientos a
corto plazo.