• A la indignación de los familiares de los 43, se sumaron las condenas de Amnistía Internacional y la ONU-DH que salió a respaldar a los asesores legales de los normalistas desaparecidos
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Estado de México. - Madres y
padres de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos rechazaron
de forma tajante las conclusiones de la recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre
el Caso Iguala y acusaron a ese organismo gubernamental de realizar “una
defensa a ultranza del Ejército mexicano, exculpando a las fuerzas armadas de
todas las acusaciones en su contra” por el secuestro y desaparición
forzada de los jóvenes, hechos registrados los días 26 y 27 de septiembre del
2014.
A la indignación de los
familiares de los 43, se sumó la condena de Amnistía
Internacional por el ataque de la CNDH al Grupo Interdisciplinario de
Expertos Independientes (GIEI) que presentó seis informes sobre el caso y
el respaldo del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos
(ONU-DH) al propio GIEI y a los padres y madres de los 43 normalistas
desaparecidos tras la “recomendación” presentada esta semana por el organismo
que dirige Rosario Piedra.
Mediante un comunicado, los
padres de los 43 también acusaron a la CNDH de atacar a sus representantes
legales y de defender a los perpetradores de la agresión contra los estudiantes
normalistas ocurrida hace 12 años, lo que equivale a una revictimización de los
estudiantes desaparecidos y de sus familias.
Para
los padres de los 43 normalistas desaparecidos, la CNDH no presentó
ninguna prueba que permitiera desestimar los seis informes del GIEI, se atacó a
todas las organizaciones mexicanas que los han representado legalmente y
alertaron que la comisión copió la narrativa del poder presidencial para no dar
una respuesta a sus exigencias de justicia.
Por su parte, Amnistía
Internacional expresó su “más profunda preocupación” por la actuación de
la CNDH en el caso Ayotzinapa y acusó al organismo de querer deslegitimar “el
trabajo de la GIEI y de las organizaciones de la sociedad civil” que han acompañado
la lucha de los padres desde hace 12 años.
Para Amnistía, la existencia
de al menos 17 elementos militares que han sido vinculados a proceso es una
prueba fehaciente de que no se puede exculpar a las fuerzas armadas de las
graves violaciones a los derechos humanos que se cometieron en Iguala, Guerrero,
en 2014. Por lo anterior, para esa organización resulta alarmante el
deslinde de responsabilidad a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Amnistía agregó que la nueva resolución de la CNDH, contradictoria con la
anterior recomendación del caso, debilita los estándares de protección de los
derechos humanos en México.
En este marco, la ONU-DH
México refrendó su compromiso con las víctimas en su búsqueda por la verdad y
la justicia, hizo un reconocimiento a los aportes y logros que tuvo la
asistencia internacional en el Caso Ayotzinapa y respaldó a las organizaciones
de la sociedad civil como el Centro ProDH y Tlachinollan que han asesorado a
las familias por 12 años. Sin embargo, la Oficina en México del Alto
Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos evitó referirse de
forma concreta a la recomendación de la CNDH.
Por su parte, el ex presidente
del Grupo de Trabajo y del Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU,
Santiago Corcuera, se sumó a las críticas contra la CNDH y emitió un
pronunciamiento para solicitar a la Alianza Global de Instituciones Nacionales
de Derechos Humanos (Ganhri, por sus siglas en inglés) que revise el
estatus de la Comisión Nacional de Derechos Humanos como organismo
autónomo, debido a que su última resolución al caso Ayotzinapa atenta
contra los derechos humanos en lugar de protegerlos.
Dicha alianza cuenta con más
de 110 instituciones de derechos humanos y era la instancia que se
coordinaba con la CNDH para actividades internacionales en esta
materia, pero Corcuera advirtió que la última recomendación sobre el Caso
Ayotzinapa además de “ser deplorable,” evidencia “una absoluta falta de
independencia de la institución frente al gobierno mexicano y las fuerzas
armadas.