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Hoy es martes, 23 de junio de 2026

De la tierra al mar: La Bocana busca desarrollar el primer maricultivo comercial de abulón azul

• Los directivos de la Cooperativa Progreso realizaron recientemente una visita a China, donde conocieron tecnologías de cultivo utilizadas en ese país y establecieron acuerdos para fortalecer la producción en Baja California Sur. La intención es iniciar este mismo año las primeras pruebas en mar abierto.

De la tierra al mar: La Bocana busca desarrollar el primer maricultivo comercial de abulón azul

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La Paz, Baja California Sur.- Hace más de cuatro décadas, Daniel Aguilar regresó a La Bocana, Baja California Sur (BCS), después de estudiar Oceanología en Ensenada con una idea que parecía ir contra toda lógica: cultivar en tierra una especie que durante generaciones había sido obtenida exclusivamente del mar.

 

Aquella apuesta impulsada desde la Sociedad Cooperativa Progreso de Producción Pesquera se ha convertido en la única granja de abulón azul del mundo que produce ejemplares de talla comercial y exporta organismos vivos hasta China. Ahora, sus integrantes buscan dar el siguiente paso: desarrollar un sistema de maricultivo en las aguas de La Bocana.

 

·        De la tierra al mar

Los directivos de la Cooperativa Progreso realizaron recientemente una visita a China, donde conocieron tecnologías de cultivo utilizadas en ese país y establecieron acuerdos para fortalecer la producción en Baja California Sur. La intención es iniciar este mismo año las primeras pruebas en mar abierto.

 

“No sabemos si llega una marejada y se lo lleva, qué planes vamos a tener con los huracanes o dónde los vamos a guardar. Pero este año queremos comenzar con pruebas”, señaló Angella Verdugo, encargada de la granja de abulón azul de la cooperativa.

 

La nueva etapa que buscan desarrollar combinaría la experiencia adquirida durante décadas en tierra con sistemas de cultivo marino.

 

La idea de avanzar en el maricultivo de abulón azul con fines comerciales, de acuerdo con Verdugo, es abaratar el costo de producción para que deje de ser un producto exclusivo para extranjeros, sea más accesible para el mercado nacional.

 

Las primeras pruebas podrían realizarse en zonas cercanas al estero de La Bocana, aunque todavía quedan preguntas por resolver sobre las condiciones del Pacífico.

 

“A lo mejor no nos funciona o a lo mejor decimos, ‘¿por qué no lo hicimos antes?’ Eso lo averiguaremos”, señaló Verdugo.

 

Actualmente se están apoyando con investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada y del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste para realizar análisis genéticos y fortalecer la parte bioeconómica del proyecto.

 

·        Una granja única en el mundo

Cuando Aguilar comenzó a hablar de reproducción y cultivo de abulón, a mediados de los años ochenta, la especie todavía era abundante en la región y la cooperativa se dedicaba a capturar esa y otras especies salvajes en el mar.

 

 

“Fue un pensamiento muy en contra de lo tradicional porque los pescadores decían: ‘¿cómo nos vamos a salir del mar y vamos a llevarlo a la tierra si tenemos producto en el mar?’. Sacaban cientos de toneladas al año y nadie se preguntaba qué iba a pasar cuando ya no hubiera”, relató Verdugo.

 

La situación cambió drásticamente tras una marea roja que afectó las poblaciones naturales y dejó en evidencia la vulnerabilidad de depender exclusivamente de la pesca y de una especie.

 

“Sobre el mar uno no tiene ningún control. Uno puede imaginar muchos escenarios, pero no puede decir cuánto va a capturar”, señaló.

 

Con información proveniente de Chile y de Japón sobre técnicas de reproducción, Aguilar inició los primeros esfuerzos para producir abulón con el objetivo de repoblar los bancos naturales. Décadas más tarde, en 2014, la cooperativa puso en operación las instalaciones que hoy conforman la única granja terrestre de abulón azul en el mundo que comercializa su producto.

 

La granja opera con un sistema abierto que utiliza agua de mar bombeada y filtros mecánicos, sin recurrir a tratamientos químicos. Los animales son alimentados con algas recolectadas mediante podas para evitar afectar los bancos naturales.

 

“Tratamos de intervenir lo menos posible y simular cómo sería la vida del abulón en el mar. No es que tengas todas las condiciones controladas, pero puedes controlarlas más que en el mar”, explicó Verdugo.

 

El crecimiento del abulón es lento. Los organismos aumentan apenas entre uno y dos milímetros por mes y requieren entre tres años y medio y cuatro años para alcanzar la talla comercial que es de 7 a 8 centímetros, lo que implica una inversión importante de dinero y tiempo.

 

La producción comenzó a comercializarse en 2020 y actualmente se exporta principalmente al mercado chino. Los organismos viajan vivos desde La Bocana hasta Ensenada y posteriormente son enviados por avión hasta Xiamen, una ciudad ubicada en la costa oeste del mar de China. También han logrado comercializar abulón y otros productos en la cadena comercial Chedraui.

 

Aunque siguen aprendiendo y perfeccionando el cultivo de abulón azul, han llegado a un punto en el que ha funcionado y les ha permitido generar ingresos para la cooperativa.

 

Diversificar para reducir riesgos

Para la cooperativa, el cultivo de abulón representa una forma de reducir la dependencia de las pesquerías tradicionales y enfrentar la incertidumbre derivada de fenómenos climáticos y fluctuaciones del mercado.

 

“La captura principal es la langosta, pero un fenómeno meteorológico o incluso un conflicto entre países puede cambiarlo todo. Es algo muy inestable”, explicó Verdugo.

 

Aunque no sustituye a las pesquerías, la producción de abulón funciona como un respaldo económico durante las temporadas de menores ingresos.

 

“Queremos seguir creciendo, pero de una manera sostenible. Al final, no se trata solamente del beneficio de uno, sino de buscar otras formas de relacionarnos con el mar”, concluyó Verdugo.

 

*Este artículo se publicó originalmente en Causa Natura Media.