• Padres, docentes y ciudadanos organizan rifas, ventas y una campaña en GoFundMe para crear un espacio especializado que el sistema educativo no ha logrado cubrir.
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San José del Cabo, Baja
California Sur. En un contexto donde las escuelas públicas enfrentan cada
vez más retos para atender a estudiantes con necesidades específicas de
aprendizaje y desarrollo, la comunidad educativa de la primaria León Cota Collins,
en Cabo San Lucas (CSL), decidió actuar por cuenta propia para crear la primera
sala sensorial dentro de una escuela pública de Baja California Sur (BCS).
A través de la organización
ciudadana Angeleones, padres de familia, docentes y voluntarios han impulsado
una campaña de recaudación que incluye la venta de tortas y ceviches, rifas,
eventos comunitarios y una colecta abierta en GoFundMe. Gracias a estos
esfuerzos, han logrado reunir recursos y donativos en especie para un proyecto
cuyo valor supera los 750 mil pesos.
La iniciativa surgió
inicialmente como un proyecto escolar promovido por los propios estudiantes,
quienes buscaban apoyar a compañeros con diagnósticos como autismo y Trastorno
por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Sin embargo, la necesidad detectada
dentro del plantel evidenció una realidad más amplia: la insuficiencia de
espacios y apoyos especializados para atender a la creciente población
estudiantil neurodivergente.
La directora de la escuela,
Claudia Aguiñaga, explicó que en cada uno de los 16 grupos existen entre seis y
siete alumnos con autismo o TDAH, mientras que los servicios de apoyo
disponibles no alcanzan a cubrir toda la demanda.
“Aunque están diagnosticados,
el sistema no puede abarcar tanta cantidad de niños, entonces surge la
necesidad de apoyar el trabajo de USAER con un sistema externo”, señaló.
Para las familias, la creación
de esta sala representa mucho más que una obra de infraestructura. Se trata de
contar con un espacio donde los menores puedan regular sus emociones y
estímulos antes de reincorporarse a sus actividades académicas.
“Es una situación muy
complicada cuando no tenemos el espacio para arreglarlo, debido a que con tanta
sobreestimulación en un salón, para un niño con este tipo de diagnóstico se
necesita un espacio para regularse y volver a entrar a sus actividades. Es una
bendición para las mamás y los niños”, expresó Mirna Calderón, madre de
familia.
Actualmente el proyecto
registra alrededor de un 50 por ciento de avance. De acuerdo con Víctor
Gutiérrez, integrante de Angeleones, uno de los principales desafíos es reunir
los recursos necesarios para la construcción de la losa, etapa fundamental para
concluir la obra.
Ante ello, hicieron un llamado
a la ciudadanía, empresas y comercios locales a sumarse con aportaciones
económicas o materiales de construcción para alcanzar la meta antes de que
concluya junio.
Las personas interesadas en
apoyar pueden hacerlo directamente en la Escuela León Cota Collins, a través de
la agrupación Angeleones o mediante la campaña de recaudación abierta en
GoFundMe: https://gofund.me/8a72436f9.