• Esa doble realidad se produce en un país que espera que la Copa del Mundo, que arrancó el 11 de junio, atraiga a más de 5.5 millones de turistas los meses de junio y julio a México.
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Estado de México. - El sector de las
viviendas turísticas en México afronta el Mundial 2026 con expectativas del
“impulso” que podría suponer para sus beneficios anuales, mientras que
activistas denuncian que el torneo ha provocado un mayor número de desalojos
vecinales y agravado la crisis de vivienda.
Esa doble realidad se produce
en un país que espera que la Copa del Mundo, que arrancó el 11 de junio,
atraiga a más de 5.5 millones de turistas los meses de junio y julio a México.
Desde este sector, Sean
Cázares, director general de la Asociación Mexicana de Viviendas Turísticas
(Amvitur), afirma a EFE este lunes que confían en que el torneo suponga una
fuente económica “muy importante” para su mercado, que a su juicio experimentará
una mayor tasa de ocupación “conforme vaya avanzando el Mundial”.
“En fases eliminatorias
estamos seguros de que se va a ver un incremento muy importante en esa
demanda”, señala Cázares.
Por ello, se muestra
“optimista” sobre el impacto del Mundial al vaticinar un “balance positivo” de
este año en el sector, que solo en la capital mexicana cuenta con más de 23,000
alojamientos turísticos según diversas estimaciones.
Ese optimismo es compartido
por el director ejecutivo de Airbnb, Brian Chesky, quien en una entrevista con
EFE a finales de mayo dijo que la cita deportiva será el “mayor evento de la
historia” para la plataforma de alquiler vacacional.
No obstante, otras voces como
la de Ángel Torres, presidente de la organización Todos Somos Anfitriones,
advierten que el peso del Mundial se ha “sobredimensionado” y las expectativas
están “infladas”, por lo que no habrá “ningún beneficio récord” para un sector
que enfrenta “incertidumbre total” por el marco regulatorio.
El Mundial aumenta ‘desplazamientos forzados ‘
Del otro lado, vecinos como
Sergio Juaricua denuncian que, en muchos barrios emblemáticos de Ciudad de
México, la acogida de la Copa del Mundo ha agravado la crisis de vivienda al
aumentar los “desplazamientos forzados” de habitantes y el cierre de negocios
tradicionales por otros servicios destinados al turista extranjero.
Este activista contra la
gentrificación pone de ejemplo la capitalina Colonia (barrio) Juárez, lugar
donde reside y en la que, asegura, el 35% de viviendas disponibles pertenecen a
plataformas de alquiler vacacional.
“En un lapso de 10 años la
Colonia Juárez (8,500 habitantes) desplazó al 40% de su población y perdió el
90% de su comercio local”, señala al mencionar una realidad que atribuye en
gran parte a la proliferación de los alojamientos turísticos por el Mundial.
Juaricua critica que las
autoridades de la capital mexicana “prefirieron potenciar” ese modelo de
negocio en el marco del torneo de selecciones, un evento en el que destaca que
“los grandes perdedores son los ciudadanos”.
“Es una locura que una fiesta
futbolera represente la suspensión de nuestros derechos como ciudadanos”,
lamenta.
En su opinión, barrios como el
suyo se han convertido en “parques temáticos” para el turista que “han perdido
la identidad tradicional”.
Entre las consecuencias,
menciona que ha habido edificios enteros comprados por fondos de inversión,
expulsiones de población originaria “por la fuerza” o cierre de taquerías para
habilitar negocios “más exclusivos” orientados al turista.
En un recorrido con EFE, el
activista muestra muchas viviendas que se han reconvertido en negocios
turísticos como apartamentos y hoteles de lujo, y que antes eran lugares
residenciales o restaurantes de barrio.
“Lo que tenemos hoy es un
comercio de alta gama, que es un comercio de exclusión social”, concluye sobre
un proceso en el que, a su juicio, se produce gracias a la “colaboración” de
las autoridades judiciales.