• Aunque el Instituto asegura coordinación hospitalaria, persisten denuncias por saturación y traslados a clínicas privadas.
San José del Cabo, Baja California Sur. Luego de las denuncias realizadas por
el Cuerpo de Bomberos de Cabo San Lucas sobre presuntas dificultades para
ingresar pacientes a hospitales públicos en el municipio, el delegado del
Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Baja California Sur (BCS), Juan
Gilberto Pérez, negó que exista rechazo de personas en las unidades médicas del
Instituto.
Los rescatistas habían señalado públicamente que la saturación en el Hospital
General y las limitaciones para recibir a pacientes no derechohabientes en la
Clínica 26 del IMSS provocaron que, en algunos casos, las ambulancias tuvieran
que trasladar emergencias a hospitales privados o el estado de los pacientes se
volviera crítico.
Ante ello, el delegado explicó que existe un sistema de coordinación entre
instituciones de salud para determinar a qué unidad debe dirigirse cada
paciente, dependiendo de la gravedad del caso y de la capacidad disponible en
ese momento.
"Mencionamos que existe un sistema para urgencias médicas de hacia dónde
se va a dirigir el paciente, en ocasiones no son urgencias a veces el chofer
lleva al paciente sin avisar y siempre existe el aviso para alertar a
instituciones de salud para verificar que se cuente con la capacidad".
Dijo
El funcionario también sostuvo que actualmente el IMSS atiende a más de 500 mil
derechohabientes en Baja California Sur con una capacidad cercana a 350 camas,
por lo que reconoció la necesidad de ampliar la infraestructura hospitalaria en
la entidad.
En ese contexto, señaló que el nuevo hospital regional de 260 camas proyectado
para el estado permitirá reducir el déficit de atención y fortalecer la
disponibilidad de servicios médicos.
Además, destacó que el IMSS mantiene convenios de intercambio de servicios con
otras instituciones de salud para canalizar pacientes cuando alguna unidad no
cuenta con espacio, especialistas o capacidad operativa suficiente.
Las declaraciones ocurren en medio de cuestionamientos sobre la capacidad
hospitalaria en Los Cabos, uno de los municipios con mayor crecimiento
poblacional del país y donde cuerpos de emergencia han advertido presiones
constantes en la atención médica pública.