• Organizaciones y actores políticos advirtieron que el diseño actual de la elección judicial de 2027 no garantiza perfiles idóneos ni una justicia de calidad.
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Estado de México. - Más
de 150 organizaciones y actores políticos en México
lanzaron un llamado urgente para aplazar la elección
judicial de 2027 y rediseñar el modelo, tras las fallas
detectadas en la primera votación de 2025.
En una carta dirigida a autoridades legislativas y electorales,
los firmantes advirtieron que el diseño actual del proceso no garantiza la
idoneidad de los perfiles ni la calidad de la justicia, y
alertaron sobre riesgos estructurales que podrían comprometer
su credibilidad.
El posicionamiento, respaldado
por especialistas, academia y organizaciones civiles, planteó que la elección
judicial no debe coincidir con procesos políticos, como las elecciones
ordinarias de 2027, donde se elegirán diversos puestos legislativos y ejecutivos.
En concreto, advirtieron que
esto podría
introducir dinámicas partidistas, clientelares o de
movilización
que vulneren la independencia del Poder Judicial.
“La elección de personas
juzgadoras, en su diseño actual, plantea riesgos relevantes y no es suficiente
por sí sola para garantizar la legitimidad del sistema de justicia”, subrayaron
los firmantes.
Entre los principales
señalamientos está la falta de filtros técnicos en
las candidaturas, lo que abre la puerta a aspirantes sin suficiente
experiencia, además de problemas operativos detectados en 2025,
como boletas complejas, información limitada para el electorado
y criterios dispares en la evaluación de candidatos.
También cuestionaron el
esquema actual de evaluación, dividido en tres comités -uno por cada Poder del
Estado-, al considerar que generó desigualdad en los criterios, falta de estándares
homogéneos y percepciones de sesgo político.
Frente a ello,
propusieron elevar los requisitos
técnicos para aspirantes, homologar los mecanismos
de evaluación y rediseñar aspectos clave del proceso
electoral para hacerlo más comprensible, confiable y manejable.
Finalmente, insistieron en que
aplazar la elección permitiría corregir fallas sin abandonar el modelo, sino
ajustarlo para garantizar mejores condiciones de implementación.
La elección del Poder Judicial
forma parte de la reforma impulsada por el gobierno mexicano, que el año pasado
introdujo el voto popular para elegir jueces, magistrados y ministros de la
Suprema Corte.
El proceso se desarrolló en
dos etapas: una primera jornada realizada en junio de 2025, en la que se renovó una parte de los cargos, y
una segunda prevista para 2027, cuando se elegirá el resto de los puestos
federales y la totalidad de los locales.
Para 2027, la elección
judicial está programada para coincidir con comicios federales y locales,
lo que generó advertencias sobre posibles riesgos de influencia partidista.
Tras observar la elección de
2025, la Organización de los Estados Americanos (OEA) señaló que para la
jornada de 2027 podría incrementarse el riesgo de influencias partidistas sí
coinciden con comicios en todo el país.
Además, especialistas recomendaron ajustar el modelo antes de la
siguiente jornada, incluyendo simplificar las boletas y evitar concentrar
demasiados cargos en una sola elección.