• Al menos el 60% de la producción se perdió este año y señalan falta de estrategias para contener la plaga que afecta principalmente al mango criollo.
San José del Cabo, Baja
California Sur.- La producción de mango en la zona rural de Los Cabos
enfrenta una de sus peores temporadas en años recientes. Productores de
Santiago y comunidades cercanas confirmaron que este año se perdió al menos el
60% de la cosecha, principalmente por la expansión de la fumagina, una
enfermedad que desde hace más de una década afecta a los huertos sin que,
aseguran, exista una estrategia efectiva de atención por parte de las
autoridades.
La principal afectación recae
sobre el mango criollo, una de las variedades más representativas de la región
y que, de acuerdo con productores, prácticamente desapareció este año en
algunas huertas tradicionales.
En entrevista, Elizabeth
Álvarez, defensora de Sierra La Laguna y productora de mango en la delegación
de Santiago, señaló que la problemática no es reciente y acusó falta de
atención institucional para contener el avance de la plaga.
“En la zona de El Cantil hay
más de 30 hectáreas de producción de mango y hace más de 10 años que están en
este problema de enfermedad de fumagina y no han hecho nada, no han apoyado ni
han hecho un control de trabajo o un programa estratégico para ayudar a los
productores y hoy esa fumagina ya no está nada más en la zona de El Cantil,
sino que ahora agarra otros puntos”, expresó.
Álvarez explicó que inició con
el cultivo de mango en 2015 y actualmente, de alrededor de 400 plantas, al
menos 15 presentan la enfermedad, situación que mantiene preocupación entre los
productores por el riesgo de propagación hacia más huertos de la región.
Aunque reconoció que la falta
de acciones oportunas permitió el crecimiento del problema fitosanitario,
consideró que también existen factores ambientales que están agravando el
panorama agrícola en la zona rural de Los Cabos.
“Creo que aquí hay un tema de
que nos está llegando el cambio climático que afecta a los ecosistemas y a la
naturaleza… jamás había visto que no hubiera mango criollo y esta es la primera
vez que en San Dionisio, en la huerta de los abuelos, por primera vez no habrá
esta producción y yo estoy alarmada. La naturaleza nos va a empezar a
reclamar”, declaró.
La productora hizo un llamado
a autoridades de los tres niveles de gobierno para implementar soluciones
integrales que atiendan no solo la fumagina, sino también la escasez de agua y
el crecimiento de proyectos inmobiliarios en Cabo del Este, los cuales —afirmó—
incrementan la presión sobre los recursos naturales y los servicios básicos de
las comunidades rurales.
Cabe mencionar que previamente
autoridades estatales habían reconocido afectaciones en la producción de mango
derivadas de problemas fitosanitarios y condiciones climáticas atípicas; sin
embargo, también aseguraron que existían programas de apoyo y atención para los
productores. No obstante, testimonios de agricultores de la región ahora
contradicen esa versión y sostienen que durante años no ha existido un control
efectivo ni acompañamiento suficiente para enfrentar la expansión de la
fumagina.