• Industriales atribuyen alza a gasolina y costos operativos; Gobierno niega aumento generalizado.
Ciudad de México.- El precio
de la tortilla vuelve al centro del debate económico nacional. Mientras
representantes del sector advierten ajustes inminentes en algunas regiones del
país, autoridades federales aseguran que no existen condiciones estructurales
que justifiquen un incremento generalizado en este alimento básico.
El Consejo Nacional de la Tortilla (CNT) adelantó
que en ciertos puntos del país el kilo podría encarecerse hasta 4 pesos, principalmente por el
impacto de los costos operativos. Su presidente, Homero López García, explicó
que el principal factor detrás de este posible ajuste es el aumento reciente en
el precio de la gasolina, lo que eleva los gastos de distribución y movilidad.
“En los últimos días, el
combustible ha subido hasta 3 pesos por litro,
y eso repercute directamente en nuestros costos”, señaló. Añadió que, además
del transporte, también han incrementado insumos como el gas, el papel grado
alimenticio y las refacciones necesarias para la operación diaria.
El dirigente subrayó que, a
diferencia de otros productos, el precio de la tortilla en México está
liberalizado, por lo que no depende de controles gubernamentales. Incluso,
recordó que, en algunas zonas como la Ciudad
de México y el Estado de México,
el kilo se ha mantenido entre 22 y 24 pesos,
sin aumentos recientes, pese a las presiones en los costos.
No obstante, advirtió que
existen establecimientos que venden hasta en 21 pesos, un precio que, según
dijo, se encuentra por debajo del costo real de producción, situación que
atribuyó a la informalidad en el sector.
En contraste, especialistas
del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) sostienen
que el alza no está relacionada con el precio del maíz. De acuerdo con su
análisis, la tonelada de maíz blanco ha disminuido 20 por ciento anual, al pasar
de 6,618 a 5,284 pesos, lo que
descarta que este insumo sea el detonante del posible incremento.
“El precio de la tortilla
depende de múltiples factores estructurales, no únicamente del costo del maíz”,
precisó la consultora, al señalar que deben considerarse aspectos como
seguridad, logística y operación.
Por su parte, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y
la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) rechazaron
que exista un aumento justificado. En un comunicado conjunto, afirmaron que
tanto el precio del grano como el de la harina se mantienen estables.
Las autoridades recordaron que
sigue vigente el Acuerdo Nacional
Maíz-Tortilla, mediante el cual productores y empresas
harineras se comprometieron a mantener la estabilidad e incluso reducir
gradualmente los precios.
Asimismo, organismos como
la Cámara Nacional del Maíz Industrializado
(CANAMI) y la Unión Nacional de
Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) reiteraron
su disposición para garantizar el abasto y evitar variaciones abruptas.
En paralelo, la Profeco informó que
mantiene vigilancia permanente en más de 600
tortillerías a través del programa “Quién es Quién en los
Precios”, con el objetivo de detectar irregularidades y proteger a los
consumidores.
Así, mientras el sector
productivo advierte presiones crecientes en sus costos, el Gobierno federal
insiste en que no hay elementos para un aumento generalizado, dejando en el
aire la evolución del precio de uno de los alimentos más esenciales en la dieta
de los mexicanos.
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Costo en
Sudcalifornia
Actualmente, el precio del
kilogramo de tortilla de maíz en Baja California Sur, oscila entre 27 y 32 pesos al 15 de
abril de 2026, con reportes de que podría generalizarse a 30 pesos o más debido
a aumentos en insumos. En zonas turísticas como Los Cabos, el costo puede
alcanzar los 32 pesos por kilo.