• El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado dijo que la necesidad de mayores recursos del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo aumentará los niveles de deuda.
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Estado de México. - Los gobiernos de Andrés
Manuel López Obrador y de Claudia Sheinbaum contrataron la mitad de la
deuda de México, ya que han pedido 11.3 billones de pesos a la banca comercial
y otras instituciones financieras para sostener el gasto público, informó el
Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
“Durante los últimos 7 años
(incluyendo 2027), la deuda acumulada fue de 11.3 billones de pesos, monto que
supera los 10.8 billones del saldo histórico acumulado hasta 2018”, declaró el
órgano asesor del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Agregó que la necesidad de
mayores recursos con fuentes de ingresos limitadas aumentará los niveles de
deuda, como lo proponen los Pre-Criterios Generales de Política Económica por
la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
Según el ente privado
encargado de analizar la economía, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
propuso que el saldo histórico de los requerimientos financieros del sector
público, que es el concepto más amplio de deuda, sea del 55 por ciento del producto
interno bruto (PIB) en 2027.
“En términos absolutos, (la
deuda del gobierno de México será de) 21.8 billones de pesos. Esto significa
que tan solo en 2027 la deuda habrá aumentado en 1.6 billones de pesos y 4.4
billones en los primeros tres años de este gobierno”, advirtió.
La primera aproximación del
Presupuesto 2027 plantea acciones para lograr la consolidación fiscal, pero
“refleja las carencias del gobierno para cumplir plenamente con las necesidades
que tiene el país”, dijo.
La Secretaría de Hacienda y
Crédito Público considera que en 2027 la economía tendrá un mayor dinamismo, de
tal manera que “esto permitirá que los ingresos tributarios aumenten en 2.1 por
ciento, aunque estos se verán compensados por la caída en 23.8 por ciento en
los ingresos petroleros”.
“Esto significa que los
ingresos totales tendrán una caída de 1.4 por ciento, reflejando la necesidad
de obtener recursos adicionales para el sector público”, detalló el CEESP.
En 2027, la recaudación
tributaria mejorará por un crecimiento de la economía mexicana, pero responderá
a una mayor actividad y fiscalización del sistema tributario, como se ha visto
en los últimos años, puntualizó el órgano.
“La capacidad de contribución
de empresas y familias se debilita ante la falta de crecimiento económico, es
decir, la capacidad del aparato productivo no mejora y las contribuciones
fiscales limitan su aportación al erario público, lo que a final de cuentas
eleva la incertidumbre e inhibe la inversión”, agregó.
Para 2027, en busca de la
consolidación fiscal, se planea una reducción de 3.2 por ciento en el gasto
total, lo que permitiría un déficit menor, pronosticó el Centro de Estudios
Económicos del Sector Privado.
“El problema radica en el
hecho de que habrá que generar ajustes a diversos rubros del gasto para cumplir
cabalmente con este objetivo, lo que será complicado si se quiere mantener sin
cambio los programas prioritarios del gobierno, que suman aproximadamente 2.8
billones de pesos, casi el 30 por ciento del total del gasto público”,
consideró.
Las autoridades al mando de
Claudia Sheinbaum Pardo requieren de fuentes adicionales de recursos, luego de
que en la administración de Andrés Manuel López Obrador usó de fideicomisos y
fondos públicos y después se eliminaron organismos autónomos que servían de
contrapeso, añadió.
Mientras los costos fiscales
tanto para personas físicas y morales, se eleven, así como los costos
laborales, indicó, la posibilidad de una mejor distribución del ingreso y
crecimiento de la economía formal seguirá limitada.
El CEESP enfatizó que es
importante la asignación eficiente del gasto público, especialmente en cuanto a
los recursos para inversión productiva, que es un elemento fundamental para
mejorar la competitividad de nuestra economía.
“Hay que considerar que una
mayor eficiencia y control del gasto, sin duda, controlará la necesidad de
recursos”, manifestó.
Se ha insistido en reducir los
niveles de deuda del sector público,para mantener el equilibrio fiscal de largo
plazo y por la preocupación de cuidar el comportamiento de la inflación y, por
ende, del poder adquisitivo, expresó el CEESP.