• El Departamento de Justicia los señaló por participar en una conspiración de narcotráfico y delitos relacionados con armas en colaboración con el Cártel de Sinaloa.
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Estado de México. - El Fiscal
de los Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, y el
administrador de la DEA, Terrance C. Cole, anunciaron hoy la apertura de una
acusación formal contra Ruben Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otros
nueve funcionarios o exfuncionarios mexicanos.
El Departamento de Justicia
los señaló por participar en una conspiración de narcotráfico y delitos
relacionados con armas en colaboración con el Cártel de Sinaloa.
La acusación incluye a las
siguientes personas:
-Enrique Inzunza Cázarez,
senador por Morena
-Enrique Diaz Vega,
exsecretario de Finanzas de Sinaloa
-Damaso Castro Zaavedra,
exvicefiscal de Sinaloa
-Marco Antonio Almanza Avilés,
exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General del Estado de
Sinaloa
-Alberto Jorge Contreras
Núñez, “El Cholo”, exjefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía General
del Estado de Sinaloa
-Gerardo Mérida Sánchez,
exsecretario de Seguridad de Sinaloa
-José Antonio Dionisio
Hipolito, “Tornado”, exsubdirector de la Policía del Estado de Sinaloa
-Juan de Dios Gámez Mendívil,
alcalde de Culiacán
-Juan Valenzuela Millán,
excomandante de alto rango en la Policía Municipal de Culiacán.
Los fiscales acusaron a los
implicados de utilizar sus cargos públicos para importar cantidades masivas
de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina hacia los Estados
Unidos a cambio de sobornos millonarios.
Según el documento judicial,
los acusados se alinearon con la facción de los “Chapitos”, liderada por
los hijos de Joaquín Guzmán Loera. La investigación señaló que Ruben Rocha
Moya resultó electo gobernador en 2021 después de que dicha organización
criminal secuestró e intimidó a sus rivales políticos. A cambio, el gobernador
presuntamente prometió protección a los líderes del cártel y les permitió
operar con impunidad en el estado.
El pliego de cargos detalló
que los funcionarios brindaron información sensible sobre operativos militares
y policiales, protegieron cargamentos de droga y escoltaron actividades
criminales. En el caso de Juan Valenzuela Millan, comandante de la
Policía Municipal de Culiacán, la fiscalía le imputó cargos adicionales por
participar en el secuestro, tortura y asesinato de una fuente confidencial de
la DEA y un familiar de esta en octubre de 2023.
Otros implicados,
como Damaso Castro Zaavedra, vicefiscal general de Sinaloa, presuntamente
recibieron pagos mensuales de aproximadamente 11,000 dólares para alertar al
cártel sobre investigaciones en su contra. Por su parte, Valenzuela Millan
percibió pagos mensuales de 1,600 dólares para poner a la policía municipal al
servicio de la organización criminal.
El fiscal Jay Clayton afirmó
que el Cártel de Sinaloa no operaría con éxito sin el apoyo de políticos y
agentes de la ley corruptos. El administrador de la DEA, Terrance Cole,
calificó a la organización como una entidad terrorista que socavó las instituciones
públicas.
El caso fue asignado a la
jueza de distrito Katherine Polk Failla. Los imputados residen actualmente en
México y se les presume inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad en un
juicio. Esta acción legal formó parte de una serie de acusaciones emitidas
desde 2023 que han señalado a más de 30 miembros y asociados del Cártel de
Sinaloa.