• La reforma modifica los artículos 115, 116 y 134 de la Constitución para establecer límites en la integración de ayuntamientos, topes al gasto de los congresos locales y restricciones a las remuneraciones y prestaciones de funcionarios electorales.
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Estado de México. - El
Congreso de la Unión declaró constitucional la reforma electoral conocida
como “Plan B”, luego de que la Cámara de Diputados emitió la declaratoria
correspondiente y la remitió al Senado, que hizo lo propio y ordenó su envío al
Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
La Cámara de Diputados informó
que, tras el cómputo de votos de las legislaturas estatales y de la Ciudad de
México, se alcanzó el respaldo de 19 congresos locales, con lo que se
cumplió el requisito constitucional de tener al menos el aval de 17
legislaturas para validar la reforma.
Las legislaturas de Baja
California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Colima, Estado de México,
Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa,
Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y la Ciudad de México avalaron
la reforma.
Posteriormente, el Senado de
la República recibió el expediente remitido por la Cámara de Diputados y emitió
la declaratoria de aprobación de la reforma. “Deseo que esta declaratoria de
validez constitucional sea reconocida como la culminación de un proceso
democrático, federal y republicano orientado a poner a las instituciones
al servicio del pueblo de México”, expresó la presidenta de la Mesa Directiva
del Senado, Laura Itzel Castillo.
La reforma, impulsada por la
presidenta Claudia Sheinbaum, modifica los artículos 115, 116 y 134 de la
Constitución. Establece que los ayuntamientos estarán integrados por una
presidencia municipal, una sindicatura y hasta 15 regidurías, bajo
principios de paridad de género e igualdad sustantiva.
También fija que los congresos
locales no podrán exceder el 0.70% del presupuesto de egresos de cada
entidad, y dispone que las remuneraciones de consejeros y magistrados
electorales no podrán superar el límite constitucional ni incluir prestaciones
adicionales como seguros privados o esquemas especiales de retiro con recursos
públicos.
El régimen transitorio
establece que el Congreso de la Unión y las legislaturas estatales deberán
armonizar su marco jurídico a más tardar el 30 de mayo de
2026. Asimismo, se prevé una reducción progresiva del presupuesto del
Senado de la República de hasta 15% en un plazo de cuatro años, sin afectar
derechos laborales.
Además, los organismos
electorales deberán ajustar sus disposiciones administrativas y
presupuestarias, mientras que los ahorros generados por las
reducciones deberán destinarse a infraestructura pública. Las entidades
que ya se encuentren por debajo del límite presupuestal no podrán incrementarlo
en términos reales.
Durante la madrugada del
pasado 9 de abril, el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó la reforma en
medio de críticas de la oposición que cuestionó su alcance y motivaciones. El
Senado aprobó el dictamen el pasado 26 de marzo, cuando eliminó los cambios
planteados por la presidenta a la consulta de revocación de mandato, por lo que
si ésta se realiza será en 2028 y no en 2027 como pretendía el oficialismo.