• La mayoría eran agentes en activo; Jalisco concentra el mayor número de casos.
Fotogalería
Estado de México. - En
México, al menos 82 policías fueron asesinados entre enero y el 10 de
marzo de 2026, informó la organización Causa en Común en el avance de su
reporte 2026, sobre asesinatos de policías en México.
El documento muestra cómo este
tipo de violencia mantiene un ritmo sostenido contra las corporaciones de
seguridad, con un promedio cercano a un elemento ejecutado por día.
Del total de víctimas, 58 eran
agentes en activo, lo que representa siete de cada diez casos, mientras que el
resto corresponde a policías que se encontraban en descanso, ya habían
dejado la corporación o no se cuenta con información precisa sobre su estatus
Esta distribución, los datos
de Causa en Común confirman que los ataques no se limitan a
operativos en curso, sino que también alcanzan a los elementos fuera de
servicio.
Por nivel de corporación, las
policías municipales concentran el mayor número de homicidios, con 31
casos, seguidas de las estatales con 23 y las fuerzas federales
—principalmente la Guardia Nacional— con 28.
El dato refleja la
exposición diferenciada de los cuerpos de seguridad en el territorio,
especialmente en el ámbito local.
En el análisis por entidad,
Jalisco destaca como el estado con mayor número de policías asesinados, al
acumular 29 casos en lo que va del año.
La cifra lo coloca muy por
encima de otras entidades como Morelos, con nueve; Estado de México, con
seis; y Guanajuato, Michoacán y Sinaloa, con cinco homicidios cada uno.
En conjunto, estos estados
concentran una parte significativa de la violencia letal contra
elementos de seguridad.
El perfil de las víctimas
muestra una amplia mayoría de hombres, con 77 casos, frente a cinco mujeres;
además, al menos 13 policías fueron asesinados durante sus días de
descanso y seis más ya no estaban en funciones, lo que evidencia que el riesgo
se extiende más allá del ejercicio activo del cargo.
Los registros documentan que
la mayoría de los asesinatos ocurrieron mediante ataques
armados directos; también, se identifican emboscadas, agresiones en
domicilios.
Asimismo, se identificaron
hechos con altos niveles de violencia, incluyendo tortura, mutilación y
otros actos que reflejan la gravedad de los contextos en los que operan las
corporaciones.
En algunos casos, los
homicidios se produjeron durante patrullajes o intervenciones, pero en otros
se registraron en espacios cotidianos, como viviendas o traslados, lo que
apunta a una vulnerabilidad constante de los elementos, independientemente de
si se encontraban en servicio.
Estas cifras se suman al
acumulado del actual sexenio, que alcanza 176 policías
asesinados desde su inicio en octubre de 2024, lo que mantiene una
tendencia de riesgo sostenido para las fuerzas de seguridad en diversas
regiones del país.
Según los resultados de la
organización, la manera en cómo ocurrieron los casos advierte que hubo una
combinación de factores, entre ellos, la presencia de grupos criminales,
disputas territoriales y ataques dirigidos contra mandos o elementos operativos.