• Ante el agravamiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, la inquietud internacional en el mercado petrolero se ha acrecentado por los problemas de exportación desde el golfo Pérsico, ya que Irán impuso un cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde habitualmente circulan la quinta parte de los hidrocarburos que se consumen en el mundo.
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Estado de México. - La presidenta Claudia
Sheinbaum aseguró este lunes que el precio de la gasolina no subirá en el país
gracias a un mecanismo instaurado por el exmandatario Andrés Manuel López
Obrador (2018-2024), ante el creciente temor a que la guerra en Irán desate una
crisis energética con una subida generalizada de los precios.
“Si aumenta el precio de la
gasolina, la producción de gasolina o la importación, hay un mecanismo a través
de la disminución del IEPS (Impuesto Especial de Producción y Servicios) para
que no aumente la gasolina en nuestro país”, declaró en su conferencia de
prensa diaria desde la Ciudad de México.
El IEPS es el gravamen que se
aplica a combustibles y que el Gobierno ha utilizado en años recientes como
mecanismo de estabilización, reduciéndolo o subsidiándolo cuando los precios
internacionales se disparan.
Sheinbaum recordó que ese
mecanismo fue activado por López Obrador en el año 2022, cuando “aumentaron los
precios debido a la guerra en Ucrania”.
Según informó, este lunes se
reunirá con funcionarios de la Secretaría de Hacienda para tratar esta cuestión
y “si es necesario” harán uso de este mecanismo de protección para evitar una
subida en el precio de la gasolina.
Ante el agravamiento del
conflicto entre Estados Unidos e Irán, la inquietud internacional en el mercado
petrolero se ha acrecentado por los problemas de exportación desde el golfo
Pérsico, ya que Irán impuso un cierre de facto del estrecho de Ormuz, por donde
habitualmente circulan la quinta parte de los hidrocarburos que se consumen en
el mundo.
El petróleo intermedio de
Texas (WTI, por sus siglas en inglés) se disparaba este lunes un 12 %, hasta
101,88 dólares el barril, mientras los inversores se preparan para las
consecuencias económicas de la guerra con Irán por parte de EE.UU. e Israel.