• Sheinbaum dijo que es necesario distinguir entre las desapariciones políticas de las décadas de 1970 y 1980 y las que ocurren en la actualidad, pues recordó que en aquella época las personas eran desaparecidas por el Estado mexicano 'por tener una posición por ser luchadores sociales en el país', en un contexto de 'represión y del autoritarismo'.
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Estado de México. - La presidenta Claudia
Sheinbaum reconoció este martes que la desaparición de personas “sigue siendo
una situación dolorosa en el país” y defendió que su Gobierno ha modificado el
modelo de investigación para enfrentar un fenómeno que consideró “distinto” al
de la llamada “guerra sucia” del siglo pasado.
“Sigue siendo una situación eh
dolorosa en el país y nuestra obligación es atender a las familias y dar con
los responsables y terminar con cualquier esquema de reclutamiento forzado de
algún joven”, afirmó durante su conferencia de prensa matutina.
La mandataria sostuvo que es
necesario distinguir entre las desapariciones políticas de las décadas de 1970
y 1980 y las que ocurren en la actualidad, pues recordó que en aquella época
las personas eran desaparecidas por el Estado mexicano “por tener una posición
por ser luchadores sociales en el país”, en un contexto de “represión y del
autoritarismo”.
En contraste, afirmó que hoy
“la situación que se vive es donde hay desaparecidos vinculados con los grupos
delictivos, con la delincuencia organizada”, aunque reconoció que existen otros
casos, “que pueden ser pasionales, pero son menores”.
Sheinbaum explicó que, tras el
caso de Teuchitlán, en Jalisco (oeste de México), donde fue localizado un sitio
de reclutamiento y adiestramiento de jóvenes presuntamente por parte del crimen
organizado, su Gobierno decidió modificar el modelo de atención a colectivos y
familiares.
“A partir de ahí tomamos la
decisión de cambiar el modelo de atención a los colectivos, a las familiares
que buscan a sus hijos, a sus familiares”, indicó.
Entre las medidas, destacó la
obligación de abrir una carpeta de investigación desde el momento en que se
denuncia una desaparición.
“Eso cambia por completo,
porque se reconoce el delito y hay la obligación de la búsqueda”, subrayó.
También mencionó el
fortalecimiento de un sistema de alerta para que, una vez presentada la
denuncia, se active una notificación en aeropuertos, puertos, bancos y sistemas
de transporte para intentar localizar a la persona en las primeras horas.
“Hay que decir también que se
han encontrado a muchas personas. No es que hay un desaparecido y nunca se
encuentra”, sostuvo, y señaló que en promedio pueden pasar tres meses para
ubicar a una persona, aunque aseguró que existen “muchísimos casos” de localización
con vida.
Cuestionada sobre
señalamientos de colectivos respecto a la posible participación de fuerzas de
seguridad en algunos casos, la presidenta aseguró que el Estado tiene la
capacidad de investigar y sancionar a sus propios elementos.
No obstante, insistió en
marcar distancia con el pasado, pues aseguró que “antes era instrucción” del
Gobierno “desaparecer a los opositores”, y sostuvo que hoy no existe una
política de Estado en ese sentido.
México enfrenta una crisis de
desapariciones con más de 130.000 personas no localizadas, según registros
oficiales, y colectivos de familiares mantienen una presión constante para
exigir verdad, justicia y el fin de la impunidad.