• Esto por carecer de permiso de impacto ambiental; la institución, llevó a cabo un operativo de inspección con elementos de la Guardia Nacional; los seis predios tenían obras de construcción de bardas, aparcamiento para casas rodantes y cambios de uso de suelo sin autorización.
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La Paz, Baja California Sur.- Del
16 al 25 de febrero, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente
(Profepa) en Baja California Sur (BCS) realizó un operativo de inspección en
materia de impacto ambiental en el Área Natural Protegida Parque Nacional “Cabo
Pulmo”, que derivó en la clausura temporal
total de seis desarrollos inmobiliarios por realizar obras y actividades sin
contar con la autorización correspondiente en materia de impacto ambiental.
Con apoyo de elementos de la
Guardia Nacional, verificó denuncias ciudadanas relacionadas con afectaciones
en la zona costera del municipio de Los Cabos, dentro y en las inmediaciones
del polígono del Área Natural Protegida. Durante los recorridos se identificaron
ocho sitios, en los que se practicaron igual número de inspecciones.
Como resultado, se impusieron
seis clausuras temporales totales en los desarrollos denominados: “The Last
Place”, con una superficie de 1.19 hectáreas; “La Ribera”, con 1.12 hectáreas;
“Costa Coral”, con 24.9 hectáreas; un desarrollo sin nombre, con 15.7
hectáreas; “Club de Playa Las Barracas”, con 14.2 hectáreas; y otro predio
cercado, con una superficie aproximada de 0.23 hectáreas. En todos los casos se
constató la realización de obras, delimitación perimetral mediante cercas o
bardas y cambio de uso de suelo en terrenos forestales con vegetación de
matorral sarcocaule (característico de Baja California Sur), en ecosistema
costero, sin contar con la autorización federal en materia de impacto
ambiental.
En los dos sitios restantes no
se detectaron obras ni actividades de competencia federal, por lo que
únicamente se levantaron las actas circunstanciadas correspondientes.
El Parque Nacional Cabo Pulmo
fue decretado el 6 de junio de 1995 y cuenta con una superficie de 7,111
hectáreas que comprenden zona marina y terrestre. Se trata del único sistema
arrecifal del Mar de Cortés y es reconocido como Patrimonio Mundial por la
UNESCO. Debido a su alto valor ecológico, cualquier obra o actividad que pueda
generar desequilibrios ecológicos debe someterse previamente al procedimiento
de Evaluación de Impacto Ambiental Federal, conforme a lo establecido en la Ley
General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente y su Reglamento.
“En Cabo Pulmo no hay espacio
para obras al margen de la ley. Seguiremos trabajando con firmeza, coordinación
interinstitucional y vigilancia permanente para garantizar que cualquier
proyecto cumpla con la normatividad ambiental y para proteger uno de los
ecosistemas más valiosos del país. La conservación de este patrimonio natural
está por encima de cualquier interés particular”, señaló Mariana Boy
Tamborrell, titular de la Profepa.
En los próximos cinco días
hábiles, las personas inspeccionadas podrán comparecer para manifestar lo que a
su derecho convenga respecto de los hechos asentados en las actas. Una vez
analizados sus argumentos y la documentación que presenten, la Procuraduría
determinará lo conducente e instaurará los procedimientos administrativos
correspondientes.
La Profepa dará seguimiento
puntual a estos casos con el fin de asegurar la protección del ecosistema
costero y, en su caso, ordenar la restitución de los sitios a su estado
original cuando así proceda.