• La Federación iraní negocia con la FIFA para trasladar sus partidos a México, para garantizar la seguridad de la selección de Irán
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Estado de México. - Después de
que Donald Trump reconociera que no puede garantizar la seguridad de
la selección de Irán en territorio estadounidense, la Federación
iraní (Ffiri) comenzó a negociar con la FIFA trasladar sus
partidos del Mundial 2026 a México, aunque la FIFA no contempla
cambios en las sedes confirmadas.
Irán, encuadrada en el
grupo G del Mundial de fútbol de 2026, debía enfrentarse a Nueva
Zelanda, Bélgica (ambos en Inglewood, California) y Egipto (en
Seattle). El pasado jueves, Trump aseguró que la selección iraní es
“bienvenida” en el Mundial en Estados Unidos, pero le recomendó no
participar por “su propia seguridad”.
“La embajada iraní en México
propuso el lunes la alternativa: “En referencia a la falta de cooperación del
gobierno estadounidense en la emisión de visas y la prestación de apoyo
logístico a la selección nacional de fútbol de Irán en la preparación para la
Copa Mundial de 2026, Abolfazl Psedniddeh [embajador de Irán en México] sugirió
a la FIFA que los partidos de Irán en dicho evento se trasladen de Estados
Unidos a México”.
La respuesta de
la FIFA no se hizo esperar. “La FIFA tiene un contacto
regular con todas las federaciones participantes, incluida la Federación
Iraní, para debatir la planificación de la Copa Mundial
2026″, señalaron fuentes de FIFA a EFE, que apuntaron que la
organización internacional “espera que todos los equipos participantes compitan
según el calendario de partidos anunciado en diciembre”.
A pesar de la
negativa, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, afirmó este martes que
el cambio es una posibilidad. “Lo están viendo con la FIFA. Sí es
factible porque [los iraníes] iban a ir a Estados Unidos. Sí pueden
realizar el torneo aquí en México. Se está viendo y en su momento lo
informaríamos”, señaló la mandataria.
México es uno de los
países anfitriones del torneo, junto con Estados Unidos y Canadá, por lo
que una eventual reubicación de partidos dependería de acuerdos logísticos y
políticos entre los organizadores y la FIFA.