• Un juez federal indicó que debe facilitarse el acceso a la información para garantizar una búsqueda efectiva de la verdad en Caso Ayotzinapa.
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Estado de México. -
Un juzgado federal ordenó al Ejército mexicano entregar la
totalidad de la información generada en 2014 por el Centro
Regional de Fusión de Inteligencia (CFRI) con sede en Iguala, Guerrero,
relacionada con la desaparición de los 43 estudiantes de
la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
En un comunicado, organizaciones civiles informaron que el Juzgado
Quinto de Distrito en Materia Administrativa en Ciudad de México resolvió el
pasado 19 de febrero de 2026 el juicio de amparo 1350/2023 y determinó que la
Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) debe entregar todos los documentos
elaborados ese año por el CFRI “Centro”, así como por otras instancias
militares de inteligencia.
En su fallo, el juez estimó
que existe una brecha aproximada de 853 folios que no han sido entregados y
respecto de los cuales debe facilitarse el acceso para garantizar una búsqueda
efectiva de la verdad en el Caso Ayotzinapa.
La sentencia precisa que la
falta de continuidad en los documentos no demuestra su inexistencia, sino que
constituye un indicio de que la información obra en poder de las autoridades
militares y debe ser proporcionada.
La resolución deriva de una
demanda presentada en agosto de 2023 por las madres y padres de los 43
estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural ‘Raúl Isidro Burgos’.
En ella reclamaron la omisión
de autoridades militares de entregar todos los reportes de inteligencia
producidos en 2014, en presunto incumplimiento del decreto presidencial emitido
en 2018 que obliga a dependencias federales a colaborar plenamente en el
esclarecimiento del caso.
Las familias señalaron la
responsabilidad de Defensa, en particular de sus áreas de inteligencia, por el
ocultamiento de documentos cuya existencia fue revelada en el sexto y último
informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).
En ese informe, el GIEI
documentó que tuvo acceso a comunicaciones internas del Ejército elaboradas por
el CFRI en 2014, relativas al seguimiento realizado a los estudiantes durante y
después de los hechos del 26 y 27 de septiembre en Iguala.
Sin embargo, los folios
proporcionados estaban incompletos, lo que evidenció documentación faltante y
un presunto ocultamiento por parte de la institución castrense.
Ante lo que consideraron una
parálisis de la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia (COVAJ) y el
estancamiento de la investigación, las familias acudieron a la justicia
federal.
La propia Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) había advertido que los avances se
habían ralentizado por la falta de entrega de información por parte de la
Defensa.
Se indicó que el fallo
reconoce el derecho de las familias a la verdad y establece que la información
no puede clasificarse como confidencial o secreta, dado el interés
preponderante de las víctimas y de la sociedad en conocer lo ocurrido.
En septiembre de 2023, dentro
del mismo proceso, un tribunal colegiado ya había ordenado al Ejército
abstenerse de destruir, depurar u ocultar cualquier información relacionada con
el caso.
A más de once años de la
desaparición de los estudiantes en Iguala, el Caso Ayotzinapa continúa sin
resolverse y las familias mantienen acciones legales en México y en instancias
internacionales para exigir el acceso completo a la información que podría contribuir
a esclarecer el paradero de sus hijos.