• La Arquidiócesis aseguró que la violencia que afecta a México “germinó antes en vínculos rotos, ausencias prolongadas” y problemas familiares no atendidos de forma oportuna
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Estado de México. -
La Arquidiócesis Primada de México afirmó este domingo que la
violencia en el país “no comienza en las calles”, sino en hogares
fracturados, y planteó que el fortalecimiento de la familia es una vía central
para reconstruir el tejido social.
En el editorial de su
semanario Desde la Fe, la iglesia católica sostuvo que con frecuencia se
aborda la violencia como un problema de seguridad, leyes o estrategias
públicas, pero “rara vez se mira el lugar donde todo comienza: el hogar”.
La Arquidiócesis aseguró
que la violencia que afecta a México “germinó antes en vínculos
rotos, ausencias prolongadas” y problemas familiares no atendidos de forma
oportuna.
También advirtió de un
debilitamiento de los lazos en los últimos años, con erosión del sentido de
compromiso en la pareja y con los hijos.
Además, apunta que la prisa y
la sustitución del diálogo “por la pantalla” han contribuido a normalizar
el distanciamiento afectivo.
“Se posterga la presencia por
la prisa, se sustituye el diálogo por la pantalla y se normaliza el
distanciamiento afectivo. Hay una lección en esto, si el amor se vuelve frágil,
también lo hace la sociedad”, se lee en su editorial.
En su texto, la iglesia señala
que “las nuevas generaciones han crecido en contextos adversos” y que muchos
niños y jóvenes han experimentado separación, violencia intrafamiliar, abandono
o “carencias afectivas profundas”.
En ese marco, mencionó la
“cultura del descarte” denunciada por el papa Francisco y afirma que un
“corazón herido” puede aprender a defenderse, pero “pocas veces aprende a
amar”.
La publicación remarca también
que la Iglesia ha insistido en que la familia es “escuela del más rico
humanismo” y sostiene que en el hogar se aprenden prácticas como confiar,
perdonar, esperar y respetar los límites.
“Cuando ese aprendizaje falta,
el vacío se llena con violencia, resentimiento o desesperanza”, abundó.
Como parte de ese
planteamiento, la Arquidiócesis Primada de México anunció que vivirá
el “Mes de la Familia” con talleres, conferencias y un festival dedicado a las
familias el próximo 7 de marzo en el Seminario Menor.
La violencia, concluye, “no se
derrota solo con fuerza y armas” y plantea que “se desarma” con amor
aprendido desde la infancia y cuidado a lo largo de la vida.
En este sentido, el editorial
cuestiona: “¿cómo queremos que dejen de haber asesinatos si se promueve la
ideología de que la vida es desechable cuando no nos conviene?”.
“Si queremos disminuir la
violencia, debemos invertir en los vínculos. Escuchar más, estar presentes,
reconciliarnos, recuperar la mesa compartida, rezar juntos, educar
en responsabilidad y ternura, y por supuesto, educar en la defensa de la
vida”, afirmó.
El editorial surge en el
contexto de una escalada violenta en el país y su normalización, a una semana
del operativo militar en el que resultó abatido el líder del Cartel Jalisco
Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera, ‘El Mencho’, que desató robos de
vehículos, bloqueo de comunicaciones, incendios y otros delitos en casi todo el
país.