• Refiere ocho denuncias previas por extorsión, amenazas y agresiones sin respuesta de las autoridades.
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Estado de México. - La
activista y empresaria pesquera María Gemima Hernández Ávalos denunció que en
Baja California Sur (BCS) existe el cobro de piso en el sector pesquero
y vinculó el asesinato de su hermano, el empresario Ismael Hernández
Sábalos, con denuncias previas de extorsión.
Originaria de Mulegé y con
actividad en la zona norte del estado, particularmente en Guerrero Negro,
explicó en Aristegui en Vivo que el conflicto detonó cuando su
hermano, quien encabezaba una cooperativa pesquera, denunció ser víctima
de cobro de piso por parte de grupos delictivos, pero no fue atendido por
las autoridades.
“Mi hermano expuso en su
denuncia que estaba siendo víctima de extorsión y cobro de piso, ya que él
representaba a la cooperativa en Guerrero Negro, Baja California Sur, como
presidente y líder dentro del municipio, defendía los derechos de los pescadores
y eso representó confrontar, a los criminales y a las autoridades que
están coludidas.”
De acuerdo con su testimonio,
tras esas denuncias comenzaron una serie de agresiones, la privación de la
libertad y tortura del empresario meses antes de su asesinato, un intento
de homicidio cuando viajaba con su hijo de 14 años, así como amenazas
constantes contra la familia.
Hernández Ávalos afirmó que
también se registraron ataques a su patrimonio y entorno, como la quema de
su vivienda y la incineración de un camión que sería donado a la Guardia
Nacional, el cual —dijo— contaba con custodia.
Ante la escalada de violencia,
indicó que acudió en varias ocasiones a la Ciudad de México para
solicitar intervención federal.
Señaló que entregó documentos
directamente a la Presidencia de la República y participó en reuniones de
seguridad, donde expuso tanto las agresiones como presuntas omisiones de
autoridades estatales.
Relató que el 28 de agosto de
2024 advirtió del riesgo inminente contra su hermano y le dijo “a la
Presidenta que lo iban a matar”, pero tres días después, el 1 de septiembre,
Hernández Sábalos fue asesinado.
“Si se hubiese hecho caso
desde el inicio (…) mi hermano estuviera vivo.
La activista aseguró que, tras
el homicidio, la violencia continuó y denunció amenazas de muerte en su contra,
hostigamiento en redes sociales y afectaciones psicológicas a sus
hijos, de 12 y 14 años.
“Estoy siendo amenazada de
muerte, ya presenté denuncia, ya presenté los números telefónicos en los cuales
estoy siendo amenazada por estar llevando a cabo lo que como víctima a mí me
compete, que es la denuncia.”
Añadió que ha presentado
al menos ocho denuncias por estos hechos y acusó que en Baja California
Sur existen autoridades coludidas con grupos criminales.
“Hay autoridades bastante
coludidas en mi estado.”
También señaló que el cobro de
piso afecta a distintos sectores en la entidad, pero que muchas víctimas
no denuncian por miedo, aunque “somos tantas las víctimas que muy pocas nos
atrevemos a denunciar”, afirmó.
Indicó que la situación ha
generado ruptura familiar, ya que algunos de sus allegados han optado
por alejarse por temor a represalias; además, dos menores de edad
—hijos de su hermano— quedaron en situación de orfandad.
Actualmente, Hernández Ávalos
permanece en la Ciudad de México ante la falta de condiciones de
seguridad para regresar a Baja California Sur.
Entre los acuerdos con
autoridades federales, mencionó la instalación de una base de seguridad en
Puerto San Carlos, municipio de Comondú, así como gestiones ante
instancias de gobernación por el trato recibido a su caso y apoyos para
sus sobrinos.
“Queremos justicia y no quiero
que me pase nada, no puedo regresar a mi estado en estas condiciones.”