• Familias y amigos de los mineros desaparecidos reclaman justicia y exigen respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
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Estado de México. -
Trabajadores del sector minero, estudiantes, familiares y amigos de los mineros
desaparecidos y asesinados en el municipio de Concordia, Sinaloa, marcharon
el sábado en varios estados del país para exigir al Estado mexicano
justicia y seguridad en esta actividad económica que representa el 2.5 % del
PIB nacional.
Con el lema “Los mineros
estamos de luto”, las movilizaciones convocadas por la Asociación de Ingenieros
de Minas, Metalurgistas y Geólogos de México se realizaron
en Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Guanajuato, Guerrero, Zacatecas,
Durango, San Luis Potosí e Hidalgo, entre otros estados.
Los participantes marcharon en
silencio, vestidos con camisas blancas, chalecos y cascos, de acuerdo
con la convocatoria.
La madrugada del 23 de enero
varios hombres armados arribaron al residencial La Clementina, en el municipio
de Concordia donde la empresa canadiense Viszla Silver Corp realizaba trabajos
de explotación y había rentado unos departamentos para sus trabajadores,
quienes fueron secuestrados.
Según la versión oficial,
derivada de la declaración de cuatro sospechosos detenidos, los mineros habían
sido confundidos por miembros del Cartel de Sinaloa como integrantes de un
grupo criminal antagónico.
María Elena Moran, esposa
de Francisco Antonio Esparza Yañez, uno de los desaparecidos y quien tiene
más de 40 años de experiencia trabajando en minas, dijo que su familia aún
mantiene la esperanza de que, quienes se lo llevaron, lo regresen con
vida.
“Hasta el momento no hay
información oficial de su paradero, en todo lo que han encontrado no hay rastro
del ingeniero Esparza, hasta ahorita todas las muestras de ADN que la FGR ha
realizado, ninguna corresponde con él, por eso aún podemos mantener la
esperanza de que nos lo regresen con vida”, dijo.
“Días antes del secuestro me
dijo que veía muchísima inseguridad en Sinaloa, pero que tenían un cuerpo
de seguridad bastante bueno, que tenían negociaciones con la gente que les
pedía dinero por dejarlos trabajar”, agregó la esposa.
La presidenta Claudia
Sheinbaum afirmó el pasado viernes que la Fiscalía General de la República
(FGR) mantiene una investigación “mucho más profunda” sobre el
asesinato de cinco mineros vinculados a la empresa canadiense y señaló
que no se descarta la extorsión como posible móvil del crimen.
El pasado lunes la FGR
confirmó el hallazgo y la identificación de los cuerpos de cinco de los
diez mineros desaparecidos, que fueron encontrados en una fosa clandestina
en el municipio de Concordia, Sinaloa, e indicó que cinco cuerpos más están en
proceso de identificación.
En el grupo de personas que
marchó en Hermosillo, Sonora, también iban los familiares del minero encontrado
muerto José Antonio Jiménez Nevares, quien dejó a su esposa y a dos
niñas menores de edad.
“José Antonio no merecía
morir en estas circunstancias, todos lo que lo conocimos sabemos que era
un joven alegre y muy responsable”, dijo su esposa al agradecer a los
participantes de la marcha.
Sinaloa, uno de los
principales estados productores de minerales en el país, también enfrenta
una persistente problemática de violencia e inseguridad vinculada al
crimen organizado, lo que ha afectado tanto a comunidades locales como a
sectores productivos, incluida la industria minera.